La reconocida actriz Julia Roberts ha compartido detalles reveladores sobre uno de los trabajos más emblemáticos de su trayectoria profesional. Según sus propias palabras, estuvo muy cerca de declinar la oferta para personificar a Anna Scott en la aclamada película Notting Hill.
En una reciente conversación con el medio Deadline, la intérprete confesó que su primera impresión sobre la propuesta no fue positiva. De hecho, llegó a calificar el planteamiento inicial como la “idea más tonta” que le podrían haber presentado, antes de profundizar en la lectura del guion completo y cambiar de opinión.
El filme, que llegó a las salas de cine en 1999, narra el romance entre una superestrella de Estados Unidos y un modesto librero de Londres, papel que fue ejecutado por Hugh Grant. La producción alcanzó un éxito arrollador en las taquillas de todo el mundo, logrando recaudar la cifra de 363 millones de dólares, consolidándose con el paso del tiempo como una pieza fundamental del género romántico contemporáneo.

Las dudas iniciales de una estrella
A pesar del legado de la cinta, la vinculación de Julia Roberts al proyecto no fue inmediata. La actriz, quien actualmente cuenta con 58 años, recordó que el argumento no le resultó atractivo de entrada. Ella explicó su reacción al recibir la llamada de su representante:
“Cuando mi agente me llamó y me habló de Notting Hill, pensé: ‘Bueno, esta suena como la idea más tonta de cualquier película que podría hacer’”.
El principal motivo de su rechazo inicial radicaba en la incomodidad de interpretar a una figura que reflejaba su propia realidad: la de ser la estrella de cine más grande del planeta. Para Roberts, no resultaba claro en ese momento cómo desarrollar adecuadamente ese personaje dentro de una comedia de tintes románticos.

No obstante, la perspectiva de la ganadora del Óscar dio un giro radical al leer el libreto creado por Richard Curtis. “Lo leí y pensé: ‘Oh. Esto es encantador. Es muy gracioso’”, relató sobre el impacto positivo que tuvo el texto en ella.
Pese a haber quedado convencida por la escritura de Curtis, Roberts todavía mantenía la intención de rechazar formalmente el trabajo durante un almuerzo programado con el autor, el productor Duncan Kenworthy y el director Roger Michell, quien falleció en el año 2021.
Sin embargo, ese encuentro cambió el rumbo de la historia. La actitud y el trato del equipo creativo fueron determinantes para que ella finalmente aceptara sumarse al elenco. Julia Roberts describió que la experiencia de conocerlos fue definitiva:
“Eran tan encantadores, dulces y divertidos que pensé: ‘Vaya, esto realmente va a suceder’”.
Finalmente, la actriz aceptaría el papel y, posteriormente, destacaría la labor de Roger Michell como uno de los factores fundamentales para el resultado final de la película.
El desafío de interpretarse a sí misma
La actriz ha admitido en otras ocasiones que encarnar una versión ficticia de su propia condición de celebridad fue un reto mayúsculo. En una entrevista con la revista Vogue realizada el año pasado, le confesó directamente a Michell lo complejo que fue para ella ese rol específico.

“Sinceramente, una de las cosas más difíciles que he tenido que hacer fue interpretar a una actriz de cine en tu película. ¡Me sentí muy incómoda! Lo hemos hablado muchas veces, pero casi no acepto el papel porque me parecía… ¡Ay, me parecía muy incómodo! Ni siquiera sabía cómo interpretar a esa persona”.
A pesar de las inseguridades que marcaron el inicio de su participación, la estrella de Hollywood aseguró que el proceso de filmación terminó siendo una vivencia sumamente gratificante y que disfrutó de forma especial el clima de trabajo durante el rodaje.
Fuente: Infobae