El mandatario de Colombia, Gustavo Petro, realizó un llamado oficial a la ciudadanía el pasado 6 de enero de 2026 para participar en la primera movilización nacional del año. Esta convocatoria surge como una respuesta directa a las afirmaciones de Donald Trump, quien calificó al líder colombiano como “enfermo” y puso sobre la mesa la posibilidad de una intervención militar por parte de los Estados Unidos en el territorio neogranadino.
A través de su cuenta en la red social X, el presidente Petro propuso una jornada en defensa de la soberanía nacional, enfrentando lo que considera una amenaza directa de la potencia norteamericana. Según la planificación gubernamental, la jornada de protesta se programó para el miércoles 7 de enero a las 4:00 p. m..
La concentración principal se registró en la Plaza de Bolívar, en el corazón de Bogotá, así como en otros espacios públicos destacados del país. Durante su intervención, el jefe de Estado colombiano defendió su administración frente a las críticas de Trump, quien en múltiples ocasiones lo ha señalado de respaldar la producción de estupefacientes.
Ante este escenario, diversos sectores de la oposición denunciaron que el Gobierno Nacional habría destinado recursos públicos para, presuntamente, financiar el traslado de miles de personas hacia la capital para respaldar el discurso de Petro. Para la exvicepresidenta y exministra de Relaciones Exteriores, Marta Lucía Ramírez, el Ejecutivo está instrumentalizando al pueblo para intentar ocultar las deficiencias de su gestión. No obstante, Ramírez subrayó que las tácticas populistas del mandatario estarían perdiendo impacto, citando una reducción en la afluencia de manifestantes.

La exfuncionaria recalcó que Colombia necesita gobernantes enfocados en el desarrollo nacional en lugar de invertir esfuerzos en movilizaciones políticas. Al respecto, Ramírez publicó un mensaje crítico en sus redes sociales:
“¿Será que los buses fletados se perdieron en el tráfico bogotano? Para cuándo llegan, señor Presidente @petrogustavo , a llenar sus espectáculos de cartón con recursos de la nación? Colombia merece un gobierno serio, no shows y populismo”
En esa misma línea, la senadora del Centro Democrático, María Fernanda Cabal, acusó a la administración actual de despilfarrar el capital de los contribuyentes en protestas en lugar de atender las problemáticas urgentes que atraviesa el país. La legisladora enfatizó que el presidente prioriza la organización de conciertos y eventos en la Plaza de Bolívar por encima de la crisis en el sistema de salud y el desabastecimiento de medicamentos.

Cabal cuestionó la transparencia en los costos logísticos de estas actividades:
“¿Cuánto nos costó a los colombianos la tarima y las carpas con las que ocuparon la Plaza de Bolívar? Petro prefiere malgastar la plata de los ciudadanos en propaganda que en medicamentos”
Por otro lado, la candidata a la presidencia Vicky Dávila criticó el uso de las Fuerzas Armadas para incentivar la participación ciudadana en las calles, argumentando que la institución militar no debe ser utilizada con propósitos proselitistas o políticos. Dávila calificó la situación como lamentable y pidió respeto por los uniformados.
“En serio, todo este circo es lamentable… No use a nuestros soldados para sus fines politiqueros y demenciales, son sagrados…”
Lineamientos de Petro para la jornada del 7 de enero
En un breve pronunciamiento, el presidente Gustavo Petro dirigió un mensaje a la Policía Nacional y al Ejército Nacional. En su comunicación, el jefe de Estado compartió contenidos visuales de soldados que manifestaban su apoyo y rechazo a cualquier tipo de operación militar extranjera en suelo colombiano.

El mandatario colombiano adelantó que durante la jornada de movilizaciones emitiría nuevas directrices para la fuerza pública:
“Adelante soldados, mañana (7 de enero) daré órdenes a soldados, soldadas y patrulleros y patrulleras de la Policía”
Este despliegue del Gobierno se enmarca en una nueva convocatoria para marchar por la soberanía nacional, con el objetivo de rechazar de manera contundente los señalamientos provenientes de Estados Unidos y cualquier intento de injerencia en los asuntos internos de Latinoamérica.
Fuente: Infobae