En las instalaciones del Palacio de Gobierno en Lima, el mandatario interino de Perú, José Jerí, sostuvo un encuentro oficial con el presidente electo de Chile, José Antonio Kast. Durante esta sesión de trabajo, ambos líderes discutieron desafíos críticos para la región, poniendo especial énfasis en la crisis de Venezuela y el fenómeno de la migración forzada que involucra a más de ocho millones de venezolanos.
José Antonio Kast manifestó su gratitud por la hospitalidad de Jerí Oré, destacando su compromiso por fortalecer los lazos diplomáticos con las naciones colindantes. Esta reunión se suma a los esfuerzos de acercamiento regional tras su reciente diálogo con el presidente de Argentina, Javier Milei.
“Somos vecinos y nada mejor que ser buenos vecinos. Nuestro afán hoy es tener buenas relaciones con nuestros vecinos”, afirmó el mandatario electo chileno.
Asimismo, los representantes de ambos estados concordaron en que el crimen organizado representa una amenaza que requiere una estrategia de combate conjunta. Kast calificó esta problemática como un fenómeno global de alta peligrosidad que trasciende las delimitaciones geográficas.
“Es una especie de industria transnacional que no respeta fronteras ni banderas. Y para eso necesitamos enfrentarlo en conjunto”, advirtió Kast.
Para el político chileno, garantizar la seguridad en el territorio regional es un requisito indispensable para fomentar la llegada de nuevas inversiones en el futuro cercano.
Análisis sobre el éxodo venezolano y la democracia
En su pronunciamiento, aunque evitó mencionar directamente el nombre de Venezuela, Kast hizo una clara alusión a la inestabilidad democrática y social que ha provocado la denominada diáspora venezolana.
“En algunos casos ha sido migración forzosa por el no respeto a las normas democráticas, en algunos países. Hay personas que, sea por persecución política, por situación económica, han debido dejar su país no voluntariamente. Y hay una nación de nuestro continente que tiene ocho millones de personas en esa condición. Eso nos afecta a todos”, señaló.

El reto migratorio en las fronteras de Chile y Perú
La situación migratoria se ha transformado en un desafío compartido para Perú y Chile, impactando severamente sus áreas limítrofes y la administración de los movimientos poblacionales irregulares. En el marco de su campaña electoral, José Antonio Kast impulsó medidas que generaron debates en la frontera norte, alertando a los estados vecinos sobre el flujo de ciudadanos mayoritariamente venezolanos y colombianos.
Posteriormente, el presidente electo admitió que la ejecución de una expulsión masiva de aproximadamente 330 mil extranjeros en situación irregular presenta complejidades operativas insuperables a corto plazo. No obstante, las proyecciones iniciales causaron un movimiento de personas hacia la zona de La Concordia, en el límite peruano-chileno, lo que aumentó la exigencia sobre los organismos de control migratorio y asistencia humanitaria.
Como propuesta para mitigar esta crisis de escala continental, Kast ha defendido la implementación de una coordinación internacional robusta. Su plan contempla la creación de un corredor de retorno, el cual demandaría la firma de convenios con naciones como Perú, Ecuador, Colombia y Bolivia, con el fin de gestionar traslados ordenados por rutas terrestres, marítimas o aéreas.
Fuente: Infobae