La agudización de la violencia en el suroccidente de Colombia ha provocado una nueva ola de desplazamientos masivos hacia el Valle del Cauca. Según informes recientes, los ataques armados han forzado a centenares de ciudadanos a abandonar sus hogares en busca de seguridad en la capital vallecaucana, tras una escalada de hostilidades en la región vecina.
La Defensoría del Pueblo alertó a través de sus canales oficiales sobre la severidad de esta crisis humanitaria. El organismo precisó que
“cerca de 176 familias conformadas por aproximadamente 400 personas llegaron desplazadas a Cali en los últimos días”
. Este éxodo afecta significativamente tanto a pobladores de las áreas rurales como de la zona urbana del municipio de Buenos Aires, situado en el departamento del Cauca.
De acuerdo con la información suministrada por la entidad, el detonante de este fenómeno migratorio interno fue un enfrentamiento bélico directo.
“El desplazamiento forzado fue causado por el ataque del Frente Jaime Martínez de las disidencias de la línea de alias Iván Mordisco a la Policía y al Ejército Nacional”
, puntualizó la Defensoría, vinculando la emergencia con el accionar de este grupo armado ilegal.
Ante la gravedad de los hechos, la Regional Valle de la Defensoría del Pueblo ha iniciado un proceso de acompañamiento integral para los afectados. La oficina subrayó:
“La Regional Valle de la Defensoría del Pueblo acompaña a estas familias, en el acceso a sus derechos”
. La institución enfatizó su labor de coordinación para asegurar que las víctimas reciban protección y tengan acceso a servicios básicos indispensables en la ciudad receptora.

Además de la asistencia inmediata, el organismo defensor de derechos humanos emitió una fuerte exigencia dirigida a los actores armados y a las instituciones gubernamentales. En su pronunciamiento oficial, señalaron:
“Reiteramos nuestro llamado urgente a las disidencias para que suspendan los ataques hostilidades y respeten a la población civil. Asimismo, instamos a las entidades del orden local y nacional, para que desde sus competencias brinden el apoyo necesario a las familias afectadas”
.
Cali refuerza protocolos ante emergencia por desplazamiento masivo
El arribo constante de familias desde el municipio de Buenos Aires ha puesto en máxima alerta a las dependencias municipales de Cali. Diversas organizaciones defensoras de derechos humanos han advertido que la capacidad de respuesta de la ciudad podría verse superada si no se implementan refuerzos urgentes en los esquemas de protección y atención humanitaria.

Los registros de la Personería Distrital de Santiago de Cali indican que, desde el pasado 16 de diciembre de 2025, se ha mantenido un flujo ininterrumpido de víctimas que huyen de la violencia armada en el suroccidente del país. Un dato alarmante proporcionado por el organismo es que el grupo poblacional más afectado está compuesto mayoritariamente por mujeres, niños y adolescentes.
Las cifras más actuales del ente de control revelan un total de 103 declaraciones individuales, las cuales representan legalmente a 203 núcleos familiares provenientes del Cauca. Estas estadísticas evidencian la magnitud del desarraigo que padece la población civil en esta zona conflictiva.
Uno de los episodios más críticos se vivió la noche del 29 de diciembre, cuando 36 familias (un total de 82 personas) se presentaron de urgencia en el Centro Regional de Atención a Víctimas (Crrav) para solicitar auxilio tras abandonar sus tierras bajo la presión de las armas. Este hecho generó una respuesta inmediata de las autoridades locales, que activaron rutas de atención prioritaria para cubrir las necesidades más básicas de los recién llegados.

Las redes de apoyo social recalcan que este desplazamiento masivo no solo implica la pérdida material de viviendas y pertenencias, sino que genera una fractura profunda en el tejido social y comunitario de las víctimas. Este escenario impone un desafío mayúsculo para las instituciones locales, que deben garantizar de forma simultánea el acceso a la salud, la educación y la protección jurídica para evitar una crisis de mayor calado.
Finalmente, la Personería Distrital ha hecho énfasis en que la vigilancia debe ser permanente y que es imperativo fortalecer las medidas de atención para prevenir un agravamiento de la situación en los días venideros. Las autoridades de Cali continúan solicitando el respaldo de estamentos gubernamentales de orden nacional para evitar que el sistema de asistencia colapse ante la llegada persistente de ciudadanos vulnerados.
Fuente: Infobae