Las altas temperaturas que se registran en Guayaquil han convertido a los ventiladores y aires acondicionados en artículos de primera necesidad en medio del calor.
En el centro de la ciudad, la escena se repite en estos días: clientes que ingresan a los almacenes buscando alivio al calor y otros que salen con equipos en mano, mientras una fila de ventiladores permanece exhibida en la vereda, lista para el despacho inmediato.
Ese es el panorama en CovicSan, ubicado en una de las zonas comerciales más concurridas del centro. Rosa Romero, encargada del local, confirma que la temporada de calor marca el punto más alto en las ventas de estos equipos.
“En cuanto a ventiladores y aires acondicionados, esta es la época de mayor venta. Sabemos que, por el clima de la Costa, estos productos se venden todo el año, pero diciembre, enero y febrero son los meses más fuertes”, señala.
Según explica, durante este periodo el ventilador se convierte en la opción más demandada, aunque quienes cuentan con mayor presupuesto optan por sistemas de enfriamiento más potentes.
Romero indica que el aumento de las temperaturas ha influido directamente en el comportamiento de los consumidores.
“Hoy en día el calor es intenso y realmente se necesitan estos equipos. Por eso, quien puede siempre busca un aire acondicionado o un enfriador de aire, todo lo que ayude a protegerse del calor”, comenta.
La variedad de productos es uno de los factores que atrae a los clientes. En el local se ofrecen ventiladores de distintos tamaños y precios, adaptados a las necesidades de cada hogar.
En cuanto a aires acondicionados, la demanda se concentra en modelos de uso residencial.
“El más vendido es el clásico de 12.000 BTU, ideal para un dormitorio de unos 16 metros cuadrados”, explica Romero.
Este equipo, según detalla, tiene un precio que va desde los $ 220, con un rango aproximado de entre $ 220 y $ 250, dependiendo de la marca y características.
Otra alternativa que ha ganado espacio en esta temporada es el enfriador de aire, una opción intermedia entre el ventilador y el aire acondicionado.
“Normalmente cuesta $ 120, pero ahora lo ofrecemos en $ 100. Es un equipo que ayuda bastante porque tiene filtros que atrapan el polvo y envían aire purificado”, indica.
Romero aclara que esa es la principal diferencia frente al ventilador tradicional. “El ventilador enfría bien, pero arrastra todo lo que encuentra a su paso; el enfriador ofrece un aire más limpio”, añade.
Carlos Mendoza, propietario de un local de electrodomésticos cercano, coincide en que la temporada ha sido favorable.
“Desde mediados de diciembre notamos un repunte claro en las ventas. Los modelos medianos y los aires de 12.000 BTU son los primeros en agotarse”, señalaba.
Fernanda Luque, quien salía del almacén con un ventilador en mano, señala que la compra fue casi obligatoria. “En mi casa ya no se puede dormir bien en las noches. Tenemos uno viejo, pero ya no abastece. Este lo compré para el cuarto de mis hijos porque el calor está insoportable”, dice.
En tanto, José Herrera, residente del sur de Guayaquil, optó por un enfriador de aire tras comparar opciones.
“Quería aire acondicionado, pero por ahora se sale del presupuesto. El enfriador me pareció una buena alternativa porque refresca más que un ventilador común y no consume tanto”, explica, mientras esperaba que le despacharan el equipo.
A lo largo del día, compradores revisan modelos, comparan precios y toman decisiones rápidas, conscientes de que el alivio térmico se ha vuelto una prioridad en los hogares guayaquileños. (I)
Fuente: El Universo