No data was found

Dinosaurios veloces: Estudio de la UC revela cómo eran sus carreras

Un equipo de investigación de carácter internacional, bajo la dirección de Ignacio Díaz Martínez —perteneciente al Departamento de Ciencias de la Tierra y Física de la Materia Condensada (CITIMAC) de la Universidad de Cantabria (UC)—, ha llevado a cabo un exhaustivo estudio de huellas fósiles con el objetivo de desentrañar los mecanismos de carrera de los dinosaurios.

Este hallazgo científico, que ha sido difundido a través de la prestigiosa revista Scientific Reports, se basa en el análisis minucioso de dos rastros dejados por dinosaurios terópodos durante el Cretácico Inferior. Dichas evidencias se encuentran preservadas en el yacimiento de La Torre, ubicado en la localidad de Igea, en La Rioja. La investigación destaca que la morfología tridimensional de las pisadas permite reconstruir diversas tácticas de desplazamiento y las distintas fases que componen el movimiento de estos animales prehistóricos.

Las improntas, que se estima fueron plasmadas hace aproximadamente 120 millones de años, corresponden a algunos de los ejemplares carnívoros más veloces de los que se tiene registro. Si bien investigaciones previas ya habían determinado que estos depredadores podían alcanzar velocidades situadas entre los 35 y 40 kilómetros por hora —lo que los coloca entre los tres dinosaurios más rápidos identificados globalmente—, este nuevo estudio profundiza en la materia al vincular dicha rapidez con la postura del pie, la repartición de fuerzas y la ubicación del centro de masas mientras el animal corría.

Análisis de la mecánica del movimiento

A diferencia de trabajos anteriores centrados principalmente en el cálculo de la velocidad, esta investigación ha permitido escudriñar la estructura detallada de cada pisada, revelando que no todas las huellas se grabaron de la misma manera en el terreno. Según explica Díaz Martínez, quien es investigador Ramón y Cajal de la UC y autor principal del artículo:

«unas marcan solo los dedos y otras conservan también la parte trasera del pie»

El estudio pone el foco en dos rastros específicos que se conservan en la misma superficie sedimentaria, generados por terópodos que poseían tamaños y anatomías muy similares bajo condiciones ambientales idénticas. Pese a estas similitudes, una de las trayectorias muestra huellas compuestas casi exclusivamente por las puntas de los dedos, mientras que la otra presenta marcas más integrales que incluyen el metatarso. El equipo científico sostiene que esta discrepancia es una prueba directa de los cambios dinámicos en la forma de correr de los dinosaurios.

Sobre este punto, el experto de la UC enfatiza la relevancia del hallazgo al señalar que se trata de:

«uno de los pocos ejemplos en el mundo donde podemos observar estas diferencias dentro de un mismo yacimiento y en rastros prácticamente coetáneos»

Colaboración internacional y proyección futura

Este avance científico es el resultado de un esfuerzo conjunto a nivel global, contando con la participación de especialistas procedentes de centros académicos de España, Brasil, Estados Unidos y Argentina. La base de este conocimiento reside en décadas de exploraciones en la cuenca de Cameros, considerada una de las zonas con mayor densidad de huellas de dinosaurio en todo el planeta. En esta región, que abarca territorios de La Rioja, Burgos y Soria, se han catalogado más de 250 yacimientos y decenas de miles de icnitas.

Los hallazgos no solo cierran interrogantes, sino que impulsan nuevas investigaciones de tipo experimental. En este sentido, el equipo de la Universidad de Cantabria está desarrollando un proyecto conjunto con el Parque de la Naturaleza de Cabárceno. En esta iniciativa se emplearán plataformas de presión para estudiar el caminar y correr de aves actuales, específicamente avestruces, las cuales actúan como análogos funcionales de los antiguos terópodos.

Respecto a esta fase experimental, Díaz Martínez aclara los objetivos finales de la investigación:

«Queremos comprobar si las distribuciones de presión que medimos hoy en animales vivos se corresponden con las que inferimos a partir de las huellas fósiles»

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER