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Pezeshkian ordena a seguridad no actuar contra manifestantes en Irán

En un intento por manejar la creciente agitación social, el mandatario iraní Masud Pezeshkian solicitó formalmente a las instituciones de seguridad que se abstengan de implementar “ninguna medida” represiva contra los ciudadanos que participan en las manifestaciones de oposición. No obstante, el jefe de Estado estableció una clara demarcación entre los civiles que protestan y aquellos a quienes catalogó como “alborotadores”, según reportes de la agencia Mehr.

Esta directriz fue confirmada por el vicepresidente ejecutivo de la nación, Mohamad Jafar Ghaempanah, mediante un video oficial tras concluir una sesión del Consejo de Ministros.

“Hoy el señor Pezeshkian ordenó que no se tomara ninguna medida de seguridad contra los manifestantes y las personas que participan en las concentraciones”

, declaró el funcionario.

Distinción entre protesta y vandalismo

El gobierno ha sido enfático en separar la disidencia política del vandalismo armado. Ghaempanah subrayó que el uso de la fuerza seguirá vigente para quienes cometan actos violentos.

“Quienes portan armas de fuego, cuchillos y machetes y atacan comisarías y sitios militares son alborotadores, y hay que distinguir entre los manifestantes y los alborotadores”

, puntualizó el vicepresidente.

La instrucción presidencial surge en un contexto de altísima volatilidad regional. El general de división Amir Hatami, quien se desempeña como comandante en jefe del Ejército iraní, lanzó una advertencia severa indicando que la administración no aceptará provocaciones externas. Según la agencia Fars, Hatami manifestó:

“La República Islámica de Irán considera la escalada de retórica hostil contra la nación iraní una amenaza y no tolerará su continuación sin responder”

.

Comandante en jefe del Ejército iraní, Amir Hatami. Ejército iraní/WANA (Agencia de Noticias de Asia Occidental)/Distribuido vía REUTERS

Hatami, aunque no es la máxima autoridad militar del país, recalcó que cualquier equivocación por parte de potencias extranjeras resultaría en una contraofensiva de Irán mucho más contundente que la vista durante el conflicto de 12 días contra Israel ocurrido el pasado junio.

Reacciones en la esfera internacional

La situación ha captado la atención de figuras globales clave. El expresidente estadounidense Donald Trump ha sugerido una posible intervención de su país si se registran nuevas muertes de civiles, mientras que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha manifestado abiertamente su respaldo a las movilizaciones populares.

El origen de este ciclo de protestas se remonta al 28 de diciembre, cuando grupos de comerciantes en Teherán salieron a las calles para denunciar el encarecimiento de la vida y la estrepitosa caída del rial. Estas acciones se extendieron rápidamente a diversas ciudades, derivando en algunos casos en incidentes fatales.

Si bien estas movilizaciones por motivos económicos han generado un fuerte eco internacional, los analistas observan que todavía no alcanzan el volumen de las protestas registradas entre 2022 y 2023, ni la magnitud de las revueltas masivas de 2009 tras las disputadas elecciones de aquel año.

Manifestantes marchan sobre un puente en Teherán, Irán, el 29 de diciembre de 2025. (Agencia de Noticias Fars vía AP/Archivo)

Los líderes de las naciones que mantienen una postura antagónica con la república islámica siguen los eventos de cerca. Donald Trump señaló recientemente ante la prensa:

“Lo estamos observando muy de cerca. Si empiezan a matar gente como lo han hecho en el pasado, creo que van a ser golpeados muy duramente por Estados Unidos”

.

Por su parte, Benjamin Netanyahu comunicó ante el gabinete israelí su posición oficial de apoyo:

“Nos solidarizamos con la lucha del pueblo iraní y con sus aspiraciones de libertad, libertad y justicia”

. Ante estas declaraciones, el Ministerio de Relaciones Exteriores iraní reaccionó el lunes acusando a ambos líderes de fomentar la violencia y de intentar fracturar la integridad nacional.

Crisis económica y balance de víctimas

Es importante recordar que la tensión de junio se originó tras un ataque israelí sin precedentes contra centros militares y nucleares en suelo iraní, operación en la que Estados Unidos tuvo una participación limitada al atacar tres puntos estratégicos.

Actualmente, el régimen enfrenta una crisis económica devastadora. La inflación anual sobrepasa el 42%, y los datos de diciembre muestran una inflación punto a punto superior al 52%. Esta situación se ve agravada por las rigurosas sanciones impuestas por la ONU y Washington debido al desarrollo del programa nuclear iraní.

En el transcurso de diez días, las manifestaciones se han reportado en al menos 92 ciudades distribuidas en 27 de las 31 provincias del país. El saldo actual es de 36 personas fallecidas, cifra que incluye a dos efectivos de seguridad. Además, se contabiliza la detención de aproximadamente 2.076 ciudadanos en el marco de estos enfrentamientos.

Fuente: Infobae

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