A raíz de la detención de Nicolás Maduro por parte de las autoridades de Estados Unidos, la figura de Delcy Rodríguez ha tomado relevancia mundial tras ser investida como la máxima autoridad del régimen en Venezuela. En este panorama político, el mandatario estadounidense Donald Trump ha manifestado que Rodríguez facilitará el proceso de transición en la nación sudamericana.
En medio de este torbellino informativo, el reconocido intérprete Fernando Carrillo captó la atención pública al admitir que sostuvo un noviazgo de tres años con Delcy Rodríguez. El actor venezolano no dudó en describir a la actual dirigente como el «amor de su vida», vinculando así su historia personal con la actualidad política del país caribeño.
Fernando Carrillo es una figura icónica de la pantalla chica, cuya fama se cimentó en exitosas producciones venezolanas que trascendieron fronteras. No obstante, su consolidación definitiva ocurrió de la mano de Televisa, la gigante mexicana de las telecomunicaciones, donde protagonizó algunos de los melodramas más recordados de la televisión de habla hispana.
El legado actoral de Fernando Carrillo

El actor logró erigirse como un baluarte de las telenovelas en el continente, gracias a una sólida trayectoria que inició en su natal Venezuela y se expandió con fuerza en México.
Su ascenso mediático se produjo principalmente durante la década de los 80. En aquel entonces, encabezó proyectos emblemáticos en Radio Caracas Televisión (RCTV), destacando en títulos como:
- La dama de rosa
- Primavera
Dichas producciones gozaron de niveles de sintonía históricos, posicionando el nombre de Fernando Carrillo como un rostro imprescindible del entretenimiento en Venezuela.
Durante esa etapa dorada, el actor compartió roles protagónicos con figuras de la talla de Jeannette Rodríguez y Carolina Perpetuo. Esta colaboración artística formó una de las duplas más influyentes en la cronología de la televisión venezolana. Asimismo, su catálogo actoral incluye otras obras de gran impacto como La mujer prohibida y Abigaíl, las cuales le permitieron conquistar el mercado latinoamericano bajo el arquetipo del galán romántico en los años noventa.
Consolidación internacional en el mercado mexicano

El ingreso de Carrillo a la industria en México marcó un hito fundamental en su biografía profesional. Al unirse a las filas de Televisa, la principal productora de contenidos en español, el actor debutó en 1999 con la exitosa telenovela Rosalinda, donde trabajó codo a codo con la estrella internacional Thalía.
Su permanencia en el país azteca se extendió con participaciones en otras ficciones de renombre, tales como:
- María Isabel
- Siempre te amaré
En estos proyectos, tuvo la oportunidad de colaborar con las actrices mexicanas más destacadas de la época, reafirmando su vigencia y prestigio dentro del género del romance televisivo.
A través de las décadas, la labor profesional de Fernando Carrillo ha dejado una huella imborrable tanto en Venezuela como en México. Su influencia en ambas naciones ha sido determinante para fortalecer la industria del melodrama en español y proyectar este formato televisivo a niveles internacionales.
Fuente: Infobae