La Casa Blanca ha ratificado este martes que el mandatario estadounidense, Donald Trump, mantiene el despliegue del Ejército como una de las alternativas dentro de su estrategia para obtener el dominio sobre Groenlandia.
«El presidente y su equipo están discutiendo una serie de opciones para alcanzar este importante objetivo de política exterior y, por supuesto, utilizar al Ejército estadounidense es siempre una opción a disposición del comandante en jefe»
Esta declaración fue emitida a través de un comunicado oficial por la secretaria de Prensa, Karoline Leavitt, según reportes de diversos medios de comunicación en Estados Unidos.
Informes proporcionados por la cadena CBS detallan que el abanico de posibilidades que maneja la administración Trump no se limita a la fuerza militar. Aún se consideran vías como la compra directa de Groenlandia o el establecimiento de un tratado de libre asociación. Las fuentes consultadas enfatizan que la meta del jefe de Estado es concretar esta transición territorial antes de que concluya su actual periodo de gobierno.
En jornadas recientes, Donald Trump ha reiterado que la anexión de este vasto territorio insular es un imperativo de «seguridad nacional» para el país norteamericano. No obstante, esta postura ha generado un fuerte rechazo en las autoridades de Dinamarca y la propia Groenlandia, quienes han exigido el cese de las intimidaciones. Han recordado que Copenhague es un aliado histórico y estratégico de Washington, subrayando enfáticamente que la isla ártica «no está a la venta».
Gestiones diplomáticas ante la tensión
Ante el incremento de la hostilidad verbal, la ministra de Exteriores de Groenlandia, Vivian Motzfeldt, y su par danés, Lars Lokke Rasmussen, han tomado medidas para frenar la escalada. Ambos funcionarios confirmaron haber contactado al secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, con el fin de organizar una cumbre tripartita.
Motzfeldt comunicó inicialmente que tanto el gobierno groenlandés como el danés se han comunicado con el Departamento de Estado para formalizar la petición de un encuentro a nivel ministerial lo antes posible, información que fue ratificada posteriormente por el ministro danés.
Al respecto, Lars Lokke Rasmussen manifestó la urgencia de este diálogo:
«Ha llegado el momento de que nos pongamos en contacto con nuestros colegas estadounidenses, el secretario de Estado estadounidense, para concertar una reunión. Así que lo solicitamos ayer (por el martes). No puedo decir nada sobre cuándo tendrá lugar, pero tenemos que aclarar algunos malentendidos»
Fuente: Infobae