Lograr un descanso nocturno reparador podría ser un efecto positivo adicional para quienes emplean medicamentos inyectables contra la obesidad, tales como Ozempic y Zepbound, según lo revelado por una reciente investigación científica.
Beneficios más allá del control de peso
Los pacientes que padecen diabetes tipo 2 y obesidad muestran una probabilidad significativamente menor de requerir el apoyo de una máquina CPAP para tratar la apnea obstructiva del sueño si se encuentran bajo tratamiento con fármacos de la clase GLP-1. Estos hallazgos fueron publicados recientemente en la prestigiosa revista JAMA Network Open.
El estudio subraya que el uso de estos medicamentos GLP-1 no solo mejora la respiración, sino que también se asocia con una reducción en las tasas de mortalidad y una menor necesidad de ingresos hospitalarios.
“Estos hallazgos coinciden con ensayos clínicos aleatorizados recientes que muestran que (los fármacos GLP-1), especialmente la tirzepatida, mejoraron la gravedad de la apnea obstructiva del sueño, potencialmente a través de la pérdida de peso y de mecanismos metabólicos o respiratorios”
Así lo manifestó el equipo de trabajo bajo la supervisión del investigador principal Yong Chen, quien se desempeña como profesor de bioestadística en la Perelman School of Medicine de la Universidad de Pensilvania, en la ciudad de Filadelfia.
Funcionamiento de la apnea y el rol de la tecnología
La apnea del sueño es un trastorno que ocurre cuando los tejidos musculares en la parte posterior de la garganta se relajan de forma excesiva, permitiendo que las vías respiratorias colapsen. Esta situación suele derivar en ronquidos y, si la obstrucción es total, la respiración se detiene y reinicia repetidamente, lo que provoca múltiples micro-despertares durante la noche.

Para contrarrestar esto, los dispositivos de presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP) suministran un flujo de aire constante a través de una mascarilla, ejerciendo la presión necesaria para evitar que los conductos respiratorios se cierren durante el sueño profundo.
Detalles de la investigación y fármacos analizados
Los expertos examinaron los registros clínicos de una población superior a los 93.000 individuos afectados por obesidad, diabetes tipo 2 y apnea del sueño, quienes contaban con una prescripción de fármacos GLP-1. Estos medicamentos actúan imitando la hormona natural péptido-1 similar al glucagón, la cual regula la insulina y el azúcar en la sangre, además de reducir el hambre y ralentizar la digestión.
Entre los tratamientos analizados destacan la semaglutida (Ozempic, Wegovy) y la tirzepatida (Mounjaro, Zepbound). El equipo comparó a estos pacientes con otros que recibían inhibidores del cotransportador de glucosa de sodio (SGLT2Is), otra alternativa terapéutica para la diabetes.
Tras un seguimiento medio de casi un año, las personas que tomaban GLP-1 tenían un 8% menos de probabilidades de necesitar una máquina CPAP para ayudar a tratar su apnea del sueño, según los resultados.

Resultados estadísticos contundentes
Más allá de la mejora respiratoria, los datos indicaron que los usuarios de GLP-1 tenían un 32% menos de probabilidades de morir por cualquier causa y un 10% menos de riesgo de ser hospitalizados en comparación con otros grupos de tratamiento.
Sobre esto, el doctor Gary Wohlberg, quien lidera el Laboratorio del Sueño del Hospital Universitario South Shore de Northwell Health, señaló en un informe de prensa:
“Este estudio apoya lo que todos estamos experimentando”
.
Wohlberg, que no formó parte del equipo investigador, enfatizó que estos fármacos benefician la salud integral:
“Están ayudando a los pacientes de varias maneras en cuanto a la salud. Perder peso ayuda con la diabetes. Puede ayudar en enfermedades cardíacas, y existe la posibilidad de que tenga un efecto más directo en las vías respiratorias. Seguimos necesitando tener CPAP como primera línea, pero esto apoya lo que estamos experimentando.”
El impacto de la reducción de tejido graso
La clave de la mejoría reside en la pérdida de grasa corporal. Wohlberg explicó que el exceso de tejido adiposo estrecha los conductos respiratorios.
“Cuando tienes mucho tejido graso y está prácticamente por todas partes, se estrechan los vasos y las vías respiratorias. La vía aérea se vuelve más colapsable”
, puntualizó.
El especialista suele instruir a sus pacientes sobre cómo la grasa interna afecta el descanso:
“Mira. Tienes muchos tejidos grasos. Tu vía aérea también está revestida con ese tejido graso extra, por lo que se colapsa más fácilmente cuando los músculos que mantienen la vía aérea abierta se duermen cuando tú te duermes.”
Finalmente, se destacó que el uso de estos fármacos también podría facilitar cambios posturales beneficiosos. Dado que la apnea empeora al dormir boca arriba (posición supina), donde la lengua y la mandíbula obstruyen el paso del aire, el descenso de peso permite a los pacientes estar más cómodos al dormir de lado o con el torso ligeramente elevado.
Fuente: Infobae