Para quienes conocen hoy su prestigio, el relato de sus inicios puede parecer una leyenda de ficción. No obstante, la transformación de una pequeña oficina en Londres hasta convertirse en un referente de escala global fue el resultado de una serie de avances tecnológicos y alianzas corporativas de gran impacto.
Desde aquellas rudimentarias transmisiones de datos financieros efectuadas mediante palomas mensajeras y el telégrafo, hasta consolidarse como el líder indiscutible en noticias de economía y servicios informáticos, la trayectoria de Reuters ha definido capítulos esenciales en la historia del periodismo moderno.
La agencia fue establecida en la ciudad de Londres durante el año 1851 por Paul Julius Reuter. Este innovador canal de información facilitó la interconexión entre naciones mucho antes de que existiera la tecnología digital. Paul Julius Reuter, quien anteriormente trabajó en el sector bancario y como editor en Berlín, se vio obligado a emigrar a París en 1848 debido a la inestabilidad política, lugar donde comenzó a experimentar con nuevos métodos para traducir y distribuir noticias.
Hacia el año 1849, Reuter puso en marcha un sistema pionero que integraba el uso del telégrafo eléctrico con una eficiente red de palomas mensajeras. Este sistema permitía el traslado de información financiera crítica entre diversas metrópolis europeas con una velocidad sin precedentes para la época.

Tan solo dos años después de este experimento inicial, el fundador dio vida a la Reuter’s Telegram Company en la capital británica. Su visión fue crear una infraestructura informativa de alto nivel diseñada específicamente para atender las necesidades de bancos, entidades de corretaje y las corporaciones más influyentes del mercado.
En sus primeros días, la oficina central se encargaba de enviar cotizaciones bursátiles entre Londres y París utilizando el cable submarino Calais-Dover. De forma paralela, las aves mensajeras cubrían el trayecto entre Aquisgrán y Bruselas para entregar reportes de precios. En una era sin radares ni sistemas de comunicación por radio, la agencia logró el éxito mediante la integración de estas tácticas de transmisión de vanguardia.
De la primicia informativa a la vanguardia tecnológica
Con el paso del tiempo, Reuters diversificó su catálogo, extendiendo su alcance desde los datos financieros hacia la cobertura de noticias generales con perspectiva mundial. En 1858, la organización consiguió su primer cliente dentro de la prensa escrita: el London Morning Advertiser. A partir de ese momento, los diarios pasaron a ser una columna vertebral de su cartera de servicios.

El prestigio de Reuters se cimentó en la precisión de sus datos económicos y en su asombrosa capacidad para obtener primicias de carácter internacional. Un ejemplo emblemático ocurrió en 1865, cuando se posicionó como la primera agencia en suelo europeo en reportar el magnicidio del presidente de los Estados Unidos, Abraham Lincoln.
La evolución tecnológica fue el motor principal de esta expansión territorial. La agencia supo capitalizar cada mejora en el telégrafo, desplegando cables submarinos que le permitieron alcanzar el Lejano Oriente en 1872 y Sudamérica en 1874. Posteriormente, en 1883, implementó la transmisión eléctrica de mensajes directamente a las redacciones de los periódicos londinenses.
Para el año 1923, Reuters se puso a la cabeza de la innovación al utilizar la radio para la difusión internacional de noticias, un paso que terminó de consolidar su influencia técnica y su capacidad de cobertura en todo el globo.
Independencia, alianzas y la era de la información global
A lo largo de su existencia, la agencia ha procurado mantener una rigurosa independencia editorial y normas éticas estrictas para el ejercicio de la profesión periodística. Estos valores han sido defendidos con firmeza frente a diversos escenarios complejos.

Durante el transcurso de las dos guerras mundiales, la organización tuvo que resistir las presiones ejercidas por el gobierno de Gran Bretaña, que intentaba priorizar los intereses del Estado sobre la información objetiva. Como respuesta para proteger su autonomía, en 1941 la empresa fue reestructurada como una entidad de carácter privado.
En cuanto a su composición accionaria, la Press Association británica tomó una parte mayoritaria en 1925. Para 1941, la Newspaper Proprietors’ Association adquirió el 50% de la propiedad, y en 1947 se incorporaron asociaciones de prensa de Australia y Nueva Zelanda. Esta unión dio origen al esquema del Reuters Trust, un sistema de fideicomisarios con la misión de garantizar la neutralidad y la soberanía de la agencia.
La verdadera revolución digital comenzó en la década de los 60. Reuters fue pionera en el empleo de ordenadores para el envío de información financiera. Ya en 1973, la empresa puso a disposición de sus usuarios pantallas que mostraban cotizaciones de divisas en tiempo real. En 1981, el servicio se amplió permitiendo transacciones electrónicas y el desarrollo de herramientas de corretaje.

Este crecimiento culminó con su salida a bolsa en el mercado de Londres y en el NASDAQ en el año 1984, rompiendo el control exclusivo que mantenían las asociaciones de prensa. La inestabilidad de los mercados económicos, especialmente durante la burbuja tecnológica y la posterior crisis del año 2001, tuvo un impacto directo en la valoración bursátil y el rumbo de la compañía.
El cambio estructural más significativo de la era reciente ocurrió en 2008, cuando se concretó la fusión entre Reuters y la empresa canadiense Thomson Corporation, dando vida al conglomerado Thomson Reuters.
Bajo esta nueva estructura, aunque se preserva el nombre Reuters para las operaciones periodísticas, la firma se ha consolidado como una potencia en servicios de información financiera. Su sede administrativa central se localiza en Toronto. Desde el año 2009, tras abandonar los mercados de Londres y el NASDAQ, sus acciones se negocian en las bolsas de Toronto y Nueva York.

A través de su vasta historia, la agencia se ha erigido como una fuente de información indispensable para la radio, la televisión y los medios impresos, extendiendo su poderío hacia la banca internacional. La independencia editorial y la objetividad se mantienen como los cimientos fundamentales que rigen el trabajo diario de sus corresponsales en todos los rincones del mundo.
Fuente: Infobae