Tras la incursión militar ejecutada por Estados Unidos durante la madrugada del 3 de enero de 2026 en suelo venezolano, la cual resultó en la detención de Nicolás Maduro y su cónyuge, Cilia Flores, el panorama político en la región se ha visto sacudido por posturas encontradas y debates profundos sobre la soberanía y la salud democrática.
En este escenario de alta tensión, el expresidente de Colombia, Álvaro Uribe Vélez, manifestó su postura a través de sus canales oficiales. El exmandatario enfocó su análisis en el impacto devastador de las dictaduras prolongadas en el tiempo, compartiendo una reflexión mediante su cuenta de la red social X:
“Cuba ha matado 5 generaciones, ojalá Venezuela no anule más generaciones”.
Mientras que una parte de la ciudadanía ha interpretado la operación autorizada por el presidente Donald Trump como una acción necesaria de “libertad”, otros sectores han puesto sobre la mesa serias dudas acerca de la legalidad internacional y la autonomía de las naciones. Ante esta controversia, Uribe insistió en que el objetivo primordial debe ser detener lo que él califica como la expansión de un modelo autoritario en el continente.
Respaldo total a la intervención militar de Donald Trump
Además de su pronunciamiento escrito, el líder máximo del partido Centro Democrático publicó un video de un conversatorio político donde analizó la situación regional. En dicho encuentro participó la senadora Paloma Valencia, actual precandidata presidencial de la misma colectividad. Durante su intervención, Uribe detalló su visión sobre los hechos y ratificó su apoyo a la incursión estadounidense, fundamentándose en los peligros que, según su criterio, acechan a la estabilidad de la región.
En una de las partes destacadas de su intervención, el expresidente señaló lo siguiente:
“Yo le quiero decir a los colombianos que al escuchar hoy la narración que ha hecho la senadora Paloma de todos estos acontecimientos relacionados, ya no menciono a (Fidel) Castro, pero están relacionados con Castro. Profesor, patrocinador y beneficiario de (Hugo) Chávez. Relacionados con Maduro”.
Del mismo modo, el político antioqueño fue enfático al comprometer la posición de su grupo político:
“Yo quiero dejar en claro que el Centro Democrático apoya totalmente la actuación de los Estados Unidos. Y lo dijimos muy temprano para que no quedara o tuviera lugar a dudas”.
Al mencionar a otros líderes de su partido, subrayó que existe un consenso interno respecto a la necesidad y conveniencia de esta intervención.

El debate sobre la validez de estas acciones también llegó a instancias internacionales como la ONU. Álvaro Uribe abordó la dicotomía entre la legalidad formal y la legitimidad política de la operación, señalando que Estados Unidos ha invocado el derecho a la legítima defensa. Según la explicación brindada por el exmandatario, Washington argumenta que no existía otra vía para detener al cabecilla del Cartel de los Soles, a quien consideran responsable de una agresión constante contra la seguridad estadounidense.
Para contextualizar su apoyo a este tipo de medidas de fuerza, Uribe recordó un episodio clave de su propia presidencia: la operación militar del 1 de marzo de 2008. En aquella fecha, fuerzas colombianas atacaron un campamento de las entonces activas Farc-EP en territorio de Ecuador, resultando en más de 20 bajas de la organización guerrillera.
Respecto a aquel suceso histórico, el expresidente declaró:
“Siempre he dicho, lo repito al hermano pueblo, lo de nuestro gobierno, que el único responsable soy yo. Lo de nuestro gobierno no fue contra el hermano pueblo ecuatoriano ni contra su soberanía. Fue contra un grupo terrorista invasor”.
Con estas palabras, buscó trazar una analogía entre su decisión de aquel entonces y la reciente detención de Maduro.

Finalmente, Uribe Vélez lanzó duras críticas hacia los organismos multilaterales, cuestionando su efectividad frente a las crisis humanitarias y políticas en el continente:
“La ONU ha sido eficaz para proteger la guerrilla. Pero ¿por qué? Yo no he visto ninguna acción eficaz para proteger al pueblo venezolano, para proteger la democracia venezolana”.
El expresidente cerró su análisis enfatizando el riesgo de que Venezuela consolide un sistema similar al de Cuba, régimen que desde la Revolución Cubana de 1959 liderada por Fidel Castro, mantiene un modelo socialista y comunista por más de seis décadas, caracterizado por su ruptura de relaciones con Estados Unidos y su estrecha alianza con el chavismo.
Fuente: Infobae