La Iglesia Católica otorga el reconocimiento de santidad a diversos individuos tras analizar sus obras de caridad, actos de sacrificio extremo o fenómenos que, bajo la mirada de la fe, se consideran intervenciones divinas. Estos procesos de beatificación y canonización dirigidos por el Vaticano permiten que hombres y mujeres sean elevados a los altares.
El calendario litúrgico dedica cada jornada del año a honrar la trayectoria y el legado espiritual de estos seres que consagraron su vida al servicio eclesiástico. De esta manera, se recuerda tanto su paso por la tierra como el momento de su fallecimiento.
Para este martes 6 de enero, el santoral destaca las siguientes figuras y festividades:
Solemne celebración de la Epifanía del Señor
La festividad principal de esta fecha es la Epifanía del Señor. En esta solemnidad, la tradición cristiana conmemora tres momentos cruciales donde se manifiesta la divinidad de Jesucristo ante el mundo: primero, en Belén, cuando el Niño Jesús fue honrado por los Reyes Magos; segundo, en las aguas del río Jordán, donde al ser bautizado por Juan el Bautista fue señalado como el Hijo de Dios por el Espíritu Santo; y finalmente en las bodas de Caná de Galilea, donde reveló su poder al convertir el agua en vino.
Además de esta gran solemnidad, la Iglesia rinde tributo a otros santos y mártires durante este martes 6 de enero, entre los que se encuentran:
- San Andrés Corsini (siglo XIV)
- San Carlos de Seze (siglo XVII)
- San Juan de Ribera (siglo XVII)
- Beato Andrés Bessette (siglo XX)
- San Félix, quien fuera obispo de Nantes (siglo VI)
- Beato Macario, con rango de abad (siglo XII)
- Santa Rafaela María del Sagrado Corazón (siglo XX)
El camino hacia la santidad

El concepto de santoral agrupa a todas aquellas personas que, debido a sus virtudes excepcionales, son objeto de veneración oficial tras ser proclamadas santos o beatos en fechas específicas del año.
Para alcanzar la canonización, la normativa eclesiástica establece un recorrido de cuatro etapas fundamentales. El proceso inicia con el nombramiento de Siervo de Dios, seguido por la declaración de Venerable. El tercer escalón es la beatificación y, finalmente, el cuarto y último paso es la declaración formal de santo.
Respecto a la beatificación, esta distinción se concede a fieles fallecidos que gozan de una sólida reputación de santidad. Este reconocimiento puede obtenerse mediante dos vías: la demostración de virtudes heroicas o a través del martirio, que ocurre cuando el individuo entrega su vida por defender su fe.
Una vez que una persona es integrada al canon (la lista oficial de santos), se autoriza su culto público y universal. Esto conlleva la asignación de una festividad en el calendario, la posibilidad de dedicarle altares y capillas, y el reconocimiento de su capacidad para actuar como intercesor ante Dios.
Cifras y récords en la historia de la Iglesia
Aunque no existe un censo definitivo y absoluto, se estima que la cifra de santos reconocidos bordea los nueve mil. Según los datos del Martirologio Romano actualizado en 2005, la cifra mínima es de siete mil santos, sin contar a los numerosos mártires, lo que lleva a algunos expertos a proyectar que el total podría ascender hasta las 20 mil personas.
En cuanto a la labor de los pontífices recientes, Juan Pablo II canonizó a 388 santos durante su papado. No obstante, el papa Francisco ha superado todos los registros históricos, habiendo canonizado hasta la fecha a 898 santos, destacando un evento único donde elevó a 800 de ellos de forma simultánea.
Fuente: Infobae