Un reciente estudio de opinión y registro civil ha revelado que aproximadamente siete de cada diez ciudadanos venezolanos que residen actualmente en territorio ecuatoriano tienen la firme intención de retornar a su tierra natal. Esta decisión, sin embargo, está supeditada a que se consolide un proceso real de transición política y se recuperen las condiciones fundamentales de institucionalidad, respeto a los derechos humanos y seguridad ciudadana.
La información fue proporcionada por Manuel Rodríguez, quien se desempeña como coordinador del Comando Con Venezuela en la ciudad de Quito. Según detalló el dirigente, estas cifras son el resultado de un censo híbrido, realizado tanto de forma virtual como presencial, durante los meses de octubre y noviembre de 2025. El estudio abarcó a la población migrante en la capital y en diversos puntos estratégicos del país para obtener una visión amplia de la realidad migratoria.
Estadísticas y perfiles de la migración en Ecuador
Los datos recopilados por la organización indican que entre el 70 % y el 75 % de los encuestados manifestó su anhelo de volver a Venezuela. Por otro lado, un segmento que oscila entre el 25 % y el 30 % de los consultados indicó que no contempla un retorno definitivo. Rodríguez explicó que este último grupo está conformado mayoritariamente por personas que ya han logrado una estabilidad profunda en Ecuador.
Entre los motivos para permanecer en suelo ecuatoriano destacan:
- La conformación de familias mixtas con ciudadanos locales.
- Hijos nacidos en territorio ecuatoriano con doble nacionalidad.
- La consolidación de emprendimientos y negocios propios.
- La adquisición de patrimonio, tales como viviendas y vehículos.

A pesar de que este grupo no planea mudarse de vuelta, muchos expresaron que, ante un cambio de gobierno, viajarían con frecuencia para que sus hijos conozcan sus raíces y para reencontrarse con sus seres queridos tras años de separación.
La necesidad de un retorno planificado y progresivo
Dentro de la población que sí desea regresar, existe un 20 % que manifestó su voluntad de hacerlo de manera inmediata una vez que el panorama político cambie. No obstante, desde el Comando Con Venezuela se ha hecho un llamado a la calma y a la organización. La preocupación radica en que la infraestructura venezolana actual no podría soportar un flujo migratorio de retorno tan masivo sin colapsar aún más los servicios esenciales.
El dirigente fue enfático al señalar que el regreso debe ser escalonado. Según sus palabras:
“Venezuela no tiene actualmente un aparato productivo ni servicios capaces de soportar una llegada masiva”
. Por este motivo, la estrategia del liderazgo opositor es promover un retorno ordenado que vaya a la par con la recuperación de la capacidad de respuesta en áreas críticas como salud, alimentación y servicios básicos.

Hacia un plan de retorno con corredores humanitarios
El escenario planteado por Manuel Rodríguez se fundamenta en la esperanza de una apertura económica y el regreso de la inversión extranjera. Según su análisis, la diáspora se mantiene atenta a los acontecimientos de las próximas semanas, alternando entre la euforia por un posible cambio y la cautela necesaria tras años de exilio prolongado y desgaste psicológico.
Como parte de las soluciones logísticas, se está diseñando un plan que priorice a los sectores más vulnerables. Rodríguez mencionó la posible creación de corredores humanitarios que facilitarían el traslado terrestre. Esta ruta logística funcionaría de la siguiente manera:
- Punto de partida en Chile.
- Tránsito por Perú, Ecuador y Colombia.
- Ingreso final por el estado Táchira, en la frontera venezolana.
Este mecanismo buscaría ayudar a quienes no tienen recursos para el viaje o poseen documentación vencida, permitiendo el ingreso al país incluso sin pasaporte vigente, bajo un marco de protección de derechos humanos.

Requisitos para la ejecución del plan
Para que estas proyecciones se conviertan en realidad, el coordinador señaló que es indispensable la instauración de un nuevo gobierno y el nombramiento de autoridades legítimas en la Cancillería. Solo con un servicio exterior formalizado se podrán establecer los convenios necesarios con los gobiernos de la región para garantizar que el proceso sea legal y seguro.
Para los miles de venezolanos radicados en Ecuador, la posibilidad de volver representa mucho más que un viaje; es la oportunidad de cerrar un ciclo de crisis que ha afectado al país desde finales de los años 90 y reconstruir un proyecto de vida en su propia tierra.
Fuente: Infobae