Luego de más de una centuria de espera, Christ Church, uno de los colegios de mayor prestigio de la Universidad de Oxford, ha conseguido recuperar un ejemplar de la primera edición de Alicia en el país de las maravillas, tras haber extraviado el suyo hace cien años.
Este vacío histórico ha sido cubierto mediante un gesto excepcional: la donación de la copia personal de la obra que perteneció al mismísimo Lewis Carroll. El ejemplar, impreso originalmente en 1865, fue entregado por la filántropa y especialista en libros Ellen Michelson. Esta pieza posee un valor cultural y patrimonial inestimable para Christ Church y para el legado literario del Reino Unido.
La obra, denominada “The Michelson Alice”, será exhibida por primera vez en suelo británico a partir de mediados del mes de enero. El escenario para este evento será el espacio de visitantes de las Bibliotecas Bodleian, para luego integrarse a la muestra “Pets and Their People”, la cual profundiza en la transformación de la relación entre humanos y mascotas a lo largo del tiempo.

Este volumen en particular sobresale por incluir anotaciones hechas a mano por Carroll y dibujos preliminares a lápiz realizados por John Tenniel, los cuales sirvieron como referencia para los grabados de la edición definitiva. De los 42 bocetos que Tenniel trazó para la obra, solo se tiene conocimiento de la existencia de 31, y este libro resguarda 10 de ellos, consolidando su relevancia para los historiadores del arte.
Un vínculo íntimo con Oxford
La adjudicación de la obra a Oxford fue el resultado de una rigurosa competencia entre diversas instituciones que aspiraban a custodiarla. No obstante, Christ Church presentó una conexión histórica inigualable: Carroll no solo cursó estudios allí, sino que se desempeñó como profesor y subbibliotecario, manteniendo un vínculo cercano con el decano de la época, Henry Liddell.
Cabe destacar que la semilla de este clásico de la literatura surgió en el año 1862, durante una salida recreativa entre el autor y los integrantes de la familia Liddell. Fue precisamente Alice Liddell, la hija del decano, quien convenció a Carroll de transformar sus relatos orales en un libro escrito.
Sobre este importante acontecimiento, Sarah Foot, actual decana de Christ Church, declaró a Artnet News lo siguiente:
“Tras muchos años en Estados Unidos, esta edición regresa a Christ Church y la Bodleian. [Carroll] sin duda se sentiría complacido de que esta copia histórica, que contiene sus pensamientos y reflexiones originales, haya terminado aquí. Esperamos que inspire a futuras generaciones de académicos y escritores noveles en Christ Church y más allá”.
La accidentada historia de la primera tirada
El libro arrastra una curiosa trayectoria editorial. De la primera impresión de 2.000 copias, el ilustrador principal, John Tenniel, manifestó que la calidad del trabajo era “vergonzosa”, logrando que la edición fuera retirada apenas un mes después de salir a la luz.
Si bien la gran mayoría de esos volúmenes terminaron siendo destruidos, Carroll ya había obtenido 50 ejemplares destinados a ser obsequiados a sus allegados. En la actualidad, solo sobreviven 23 ejemplares de ese grupo inicial, la mayoría provenientes de la distribución personal realizada por el escritor.

En tiempos recientes, el patrimonio vinculado a Lewis Carroll en Oxford ha experimentado un crecimiento notable. Hace solo unos meses, Christ Church incorporó la vasta colección de Jon A. Lindseth, que incluye manuscritos, fotografías y ediciones tempranas. Asimismo, el año pasado las Bibliotecas Bodleian sumaron dos fotografías capturadas por el autor a Alice Liddell, en las que se le observa personificando a una mendiga y, en otra toma, como una doncella con corona.
Fuente: Infobae