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Separatistas de Yemen aceptan diálogo en Riad sobre futuro del sur

La escalada de hostilidades en el territorio de Yemen ha alcanzado un nivel de alarma tras el reciente ataque perpetrado por milicias separatistas en la zona oriental. Este enfrentamiento violento provocó el fallecimiento de 32 militares yemeníes en la provincia de Hadramut, un suceso que ha precipitado la necesidad de establecer una mesa de diálogo urgente entre las facciones en conflicto. La gravedad de la situación en el sur del país, marcada por tensiones históricas y movimientos estratégicos en el campo de batalla, ha forzado a los actores políticos a considerar una salida negociada.

En respuesta a este panorama, los integrantes del Consejo de Transición del Sur (CTS) han confirmado su participación en las conversaciones convocadas por las autoridades de Yemen —que cuentan con el reconocimiento de la comunidad internacional— y el Reino de Arabia Saudí. La sede de este encuentro político será la ciudad de Riad, donde se debatirá el porvenir administrativo y político de la región meridional de la nación.

La hoja de ruta del CTS

A través de una comunicación oficial, el CTS manifestó su plena voluntad de integrarse al proceso de negociación bajo la mediación saudí. Para la organización separatista, este acercamiento representa

«una traducción práctica del enfoque adoptado por el Consejo desde su creación, que se basa en el diálogo como el único medio racional para abordar cuestiones políticas, en primer lugar la cuestión de los pueblos del Sur y su derecho a restaurar su Estado»

. Este posicionamiento busca validar sus aspiraciones soberanistas mediante mecanismos diplomáticos.

El plan trazado por los separatistas contempla un cronograma específico que iniciaría con una etapa de transición de dos años a partir de 2024. Este periodo culminaría, según sus pretensiones, con la organización de una consulta popular sobre la independencia, cuya fecha tentativa ha sido fijada para el 2 de enero de 2028. Con ello, buscan consolidar legalmente la separación del sur del resto de la estructura estatal yemení.

El Consejo de Transición del Sur ha reiterado que su involucramiento en estas mesas de trabajo depende del respeto absoluto a la autodeterminación de los habitantes del sur, exigiendo para ello garantías internacionales sólidas. Para el movimiento, la ejecución de un referéndum «popular libre» es una condición innegociable dentro de cualquier pacto que pretenda dar fin a la inestabilidad en la región.

Diferencias con el Gobierno Central

Por su parte, el Gobierno de Yemen ha marcado distancias con el enfoque unilateral de los separatistas. Las autoridades reconocidas han señalado que la resolución de la crisis no puede quedar bajo el control de una sola facción ni basarse en pretensiones de representación única. En su lugar, proponen la creación de un «marco nacional integral» que permita discutir la situación del sur de forma equitativa, siempre bajo el firme rechazo al uso de las armas para imponer condiciones políticas.

Este distanciamiento en las visiones de país ha generado una atmósfera de desconfianza, especialmente tras los choques armados en Hadramut. La disparidad de objetivos entre el mantenimiento de la unidad nacional y las ansias de independencia del CTS sigue siendo el principal obstáculo para un acuerdo duradero.

La cumbre en Riad surge tras múltiples peticiones de diversos sectores políticos que buscan evitar un mayor derramamiento de sangre. Es importante recordar que el conflicto tiene raíces profundas, pues Yemen operó como dos naciones independientes —Yemen del Norte y Yemen del Sur— hasta su unificación en 1990. Esta fractura histórica se ha visto agravada por la guerra civil que enfrenta al estado con los hutíes, quienes mantienen el control de Saná desde hace una década.

Contexto militar y control territorial

A pesar de que el CTS ha sido un aliado táctico del gobierno frente a los insurgentes hutíes en el pasado, esta unión ha sido frágil y condicionada al reconocimiento de su autonomía. Las tensiones se desbordaron a inicios de diciembre, cuando los enfrentamientos militares alcanzaron una intensidad inusual, obligando a las fuerzas gubernamentales a tomar medidas correctivas inmediatas.

Recientemente, el ejército regular informó sobre la recuperación del valle de Hadramut, manteniendo un avance sostenido hacia Mukalla, la quinta urbe más importante de Yemen por su densidad poblacional. Esta ofensiva busca reafirmar la soberanía estatal sobre áreas que el CTS considera territorios históricos bajo su jurisdicción, lo que complica aún más el panorama previo a la cita en Riad.

Durante años, el enfoque global ha estado puesto en la lucha contra los hutíes, dejando la problemática del sur en un segundo plano. No obstante, la persistencia de los reclamos del CTS y la reciente escalada bélica demuestran que la estabilidad de la región depende de una solución integral. El diálogo en Arabia Saudí se presenta como una oportunidad crítica para definir si el camino hacia la paz pasará por la descentralización o por una nueva fragmentación del estado yemení, bajo la atenta mirada de observadores internacionales.

Fuente: Infobae

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