Durante la jornada de este sábado, el jefe del Gobierno británico, Keir Starmer, se pronunció de manera oficial sobre la detención del mandatario venezolano, Nicolás Maduro, ocurrida en el marco de una incursión de las fuerzas militares de Estados Unidos. El primer ministro fue tajante al declarar que «no llora» por este suceso, el cual vaticina como el punto final para su gestión política.
Postura sobre la legitimidad en Venezuela
A través de un comunicado formal, el líder del Reino Unido recordó el histórico respaldo que su nación ha brindado a los procesos de cambio en el país caribeño. Starmer dejó clara la postura de su administración respecto a la validez del mandato de Maduro con la siguiente afirmación:
«Reino Unido lleva mucho tiempo apoyando una transición en Venezuela. Consideramos a Maduro un presidente ilegítimo y no lloramos por el fin de su régimen»
Cooperación internacional y proceso de transición
En sus declaraciones, el primer ministro ratificó su compromiso inquebrantable con el derecho internacional. Detalló que el equipo de gobierno británico coordinará acciones estrechas con Estados Unidos en el transcurso de los siguientes días para analizar detalladamente el panorama actual. La prioridad, según argumentó el funcionario, es alcanzar una transición pacífica y segura que culmine en la instauración de un gobierno legítimo que sea el fiel reflejo de la voluntad soberana del pueblo de Venezuela.
Finalmente, Keir Starmer manifestó previamente su voluntad de entablar un diálogo con el presidente estadounidense, Donald Trump, con el objetivo primordial de «concretar los hechos» que rodearon el ataque militar. Asimismo, el representante británico fue enfático al subrayar que el Reino Unido no formó parte ni tuvo participación alguna en el despliegue operativo realizado por las tropas norteamericanas.
Fuente: Infobae