Una verdadera catástrofe ha conmocionado a la exclusiva estación de esquí de Crans-Montana, en el cantón suizo de Valais. Un incendio devastador en el emblemático bar Le Constellation ha dejado un saldo trágico de aproximadamente 40 personas fallecidas y más de 110 heridos. Las autoridades locales centran sus investigaciones en las precarias medidas de seguridad y el uso irresponsable de artefactos pirotécnicos dentro del establecimiento.
Un centro de diversión bajo la lupa
El establecimiento, que funcionaba como cafetería durante el día y se transformaba en un concurrido club nocturno por las noches, tenía una capacidad para albergar a 300 clientes. Inaugurado en 2015 por una pareja de origen francés, el sitio se había posicionado como el punto de encuentro predilecto para jóvenes de diversas nacionalidades que buscaban disfrutar de música en vivo y un ambiente cosmopolita.
| Dato Clave | Detalle |
|---|---|
| Fallecidos | Cerca de 40 personas |
| Heridos | Más de 110 personas |
| Ubicación | Crans-Montana, Suiza |
| Capacidad del bar | 300 personas (interior) |
Evidencias de negligencia y peligro
Los testimonios de sobrevivientes y antiguos clientes son alarmantes. Se reporta que el sótano, donde funcionaba la pista de baile principal, disponía de una sola vía de escape, convirtiendo el lugar en una trampa mortal ante la emergencia. Además, la decoración fabricada mayoritariamente con madera y la existencia de zonas para fumar shisha habrían facilitado la propagación inmediata de las llamas.
Videos captados antes de la tragedia revelan una práctica común y peligrosa en el local: el servicio de botellas de champán decoradas con fuegos artificiales encendidos. Testigos aseguran que, la noche del siniestro, estas chispas alcanzaron el techo, desatando el fuego en cuestión de segundos.

Investigación en curso y luto nacional
Tras el desastre, la presencia en redes sociales de Le Constellation desapareció por completo, eliminando sus perfiles en Facebook e Instagram. Mientras tanto, la Policía Cantonal de Valais ha descartado inicialmente la teoría de un atentado, enfocándose en la imprudencia y el incumplimiento de normas contra incendios.

La tragedia ha calado hondo en la sociedad suiza. Cerca de 400 personas se congregaron en una emotiva misa para honrar a las víctimas. Por su parte, el mandatario suizo, Guy Parmelin, expresó su consternación ante la magnitud del evento:
“Estamos ante una de las peores tragedias en la historia de nuestro país”, manifestó el presidente al asumir sus funciones.

Hasta el momento, las unidades de criminalística continúan recolectando evidencia en la estructura calcinada para establecer responsabilidades penales sobre este suceso que enluta a Europa.
Fuente: Infobae