En octubre de 2025, el panorama político del Perú experimentó una transformación radical con la llegada de José Jerí Oré a la Presidencia de la República. Su ascenso se produjo bajo el mecanismo de sucesión constitucional tras la vacancia de Dina Boluarte, convirtiéndolo, a sus 38 años, en el tercer mandatario más joven en la historia peruana y el séptimo líder en ocupar el cargo en menos de una década, una estadística que evidencia la fragilidad democrática del país vecino.
Perfil y ascenso del nuevo mandatario
José Jerí asumió el mando desde la presidencia del Congreso tras una votación unánime durante la madrugada del 10 de octubre. El nuevo jefe de Estado, miembro del partido Somos Perú, posee un perfil atípico en la política tradicional: soltero, sin hijos y ferviente católico. Su trayectoria legislativa inició en 2021, cuando ocupó una curul tras la inhabilitación de Martín Vizcarra, destacándose posteriormente como presidente de la Comisión de Presupuesto.
No obstante, su carrera no ha estado exenta de polémicas. Se le recuerda por haber sido captado en un bar durante las restricciones sanitarias de la pandemia y por enfrentar una grave denuncia de índole sexual en 2025, la cual fue archivada por la fiscalía poco antes de su investidura. Pese al archivo del caso, organizaciones como la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos han cuestionado su idoneidad ética para liderar la nación.

Seguridad y control del sistema penitenciario
La administración de Jerí ha marcado como prioridad absoluta la lucha contra la criminalidad organizada. Una de sus primeras acciones de alto impacto fue la ejecución de operativos simultáneos en los centros de reclusión más conflictivos del país.
| Penal Intervenido | Objetivo de la Operación |
|---|---|
| Ancón I | Desarticulación de cúpulas criminales |
| Lurigancho | Control interno y requisas masivas |
| Trujillo | Bloqueo de comunicaciones externas |
| Challapalca | Régimen de aislamiento para cabecillas |
El mandatario ha prometido una reestructuración profunda del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) y la implementación de un Plan Nacional de Seguridad integral. Sin embargo, analistas señalan contradicciones en su gestión, citando su anterior apoyo legislativo a leyes que debilitaban la persecución del crimen organizado y la firma de decretos para obras viales en zonas de alta incidencia de narcotráfico y minería ilegal.

Crisis social y la estrategia ‘A toda máquina’
El inicio de su mandato ha sido turbulento. El 15 de octubre, una manifestación masiva en Lima resultó en la trágica muerte del músico Eduardo Ruíz Sanz, lo que derivó en denuncias constitucionales contra el presidente y su Consejo de Ministros, liderado por Ernesto Álvarez Miranda.
Para intentar mitigar la crisis de imagen, el Ejecutivo lanzó la marca de gobierno «¡El Perú a toda máquina!», un eslogan que busca proyectar una gestión dinámica y sin pausas. Esta estrategia de comunicación ha tenido un impacto inusual en el entorno digital:
- Implementación del logo oficial en toda la papelería del Estado.
- Viralización en TikTok a través de colaboraciones con influencers locales.
- Uso de contenidos humorísticos para conectar con la población joven.
«La frase busca reflejar una administración en movimiento constante y decidido frente a la inseguridad que azota a nuestras familias», señaló la Secretaría de Comunicación Social.

Un futuro de incertidumbre política
El destino de la gestión de José Jerí dependerá de su capacidad para estabilizar el frente social y cumplir con sus promesas de seguridad ciudadana. Con la mirada puesta en 2026, el mandatario se enfrenta al reto de recuperar la confianza ciudadana en un escenario político polarizado y exhausto por la constante rotación de dignatarios en el Palacio de Gobierno.
Fuente: Infobae