Lo que debía ser una noche de celebración se transformó en una de las mayores catástrofes recientes en Suiza. Un pavoroso incendio registrado en la exclusiva estación de esquí de Crans-Montana ha cobrado la vida de al menos 40 personas y ha dejado a 115 heridos, sembrando el luto en plena festividad de Año Nuevo.
Ante la magnitud del suceso, el Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú emitió un comunicado oficial manifestando su «profunda solidaridad» con el gobierno y el pueblo suizo. La cancillería peruana extendió sus condolencias a las familias de las víctimas y expresó sus mejores deseos para la pronta recuperación de quienes resultaron lesionados en el siniestro.
Caos y emergencia en los Alpes
El fuego se originó alrededor de la 01:30 hora local en un conocido establecimiento nocturno ubicado en el corazón del centro turístico. El presidente de la Confederación Suiza, Guy Parmelin, calificó el evento como una de las peores tragedias vividas por la nación. Las víctimas, de diversas nacionalidades, se encontraban festejando la llegada del nuevo año cuando las llamas envolvieron el local rápidamente.
Para atender la emergencia, las autoridades desplegaron un operativo masivo que incluyó:
- 10 helicópteros para traslados aeromédicos.
- 40 ambulancias de cuidados intensivos.
- 150 socorristas trabajando en la zona de impacto.
Debido a la gravedad de las quemaduras y la cantidad de afectados, la unidad de cuidados críticos del hospital regional colapsó, obligando al traslado de pacientes a otros centros especializados.

Investigaciones sobre el origen del fuego
La fiscal general, Beatrice Pilloud, lidera las indagaciones bajo varias hipótesis. Aunque se ha descartado un ataque terrorista o deliberado, la teoría principal apunta a un «incendio generalizado» que se propagó velozmente por la estructura. Las autoridades analizan testimonios y teléfonos móviles hallados en el sitio para reconstruir los minutos previos al desastre.
«Nuestra prioridad absoluta es identificar a los fallecidos y devolver los cuerpos a sus familias en este momento de inmenso dolor», afirmó Frédéric Gisler, comandante de la policía.
Testigos relataron escenas de horror absoluto. Según algunos sobrevivientes, velas pirotécnicas colocadas en botellas de champán habrían alcanzado el techo de madera del local, provocando que el fuego se extendiera en cuestión de segundos. El pánico se apoderó de los asistentes, quienes intentaron escapar rompiendo ventanas o atravesando una puerta de salida extremadamente estrecha, lo que derivó en una estampida mortal.
Relatos de supervivencia
Entre las historias de valor destaca la de Axel Clavier, un joven de 16 años que logró salvarse utilizando una mesa para romper un ventanal de plexiglás. «Vi a las camareras llevando botellas con bengalas justo antes de que todo comenzara», relató Clavier, quien lamentó la pérdida de un amigo cercano en el siniestro.

La comunidad internacional ha cerrado filas con Suiza. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, ofreció asistencia mediante el Mecanismo de Protección Civil de la UE. Por su parte, el mandatario francés Emmanuel Macron confirmó que hospitales de su país ya están recibiendo a heridos críticos procedentes del cantón de Valais, donde los servicios de salud se encuentran al límite de su capacidad.
Fuente: Infobae