Respuesta tajante ante señalamientos de Bogotá
El empresario Carlos Eduardo Siu, propietario de la compañía química Primazol con sede en Venezuela, rechazó categóricamente que sus instalaciones sean utilizadas para la fabricación o el empaque de sustancias ilícitas. Estas declaraciones surgen como una respuesta directa a las afirmaciones del presidente colombiano, Gustavo Petro, quien sugirió que la planta habría sido blanco de un bombardeo estadounidense bajo las órdenes de Donald Trump.
Según la versión difundida por el mandatario de Colombia, el lugar operaba supuestamente como una fábrica del ELN en el estado Zulia, una zona fronteriza estratégica. Sin embargo, Siu aclaró que lo ocurrido el pasado 24 de diciembre no fue una acción militar, sino un siniestro provocado por una falla eléctrica en la infraestructura de la empresa.
Una trayectoria de ocho décadas en la industria
Durante una comparecencia en medios locales, el dueño de Primazol enfatizó la naturaleza legal y comercial de su organización:
- Trayectoria: Más de 80 años operando en el mercado venezolano.
- Fuerza laboral: Cuenta con una nómina de más de 100 empleados directos.
- Actividad principal: Importación y distribución de materias primas para sectores de alimentos, bebidas y farmacéutica veterinaria.
“Nosotros somos importadores y distribuidores de materias primas para todas las industrias. Todos nuestros productos deben ser transformados por las industrias básicas del país”, explicó el empresario, quien también mostró evidencias de los daños causados por el fuego en los galpones de la compañía.

Exigencia de respeto al nombre empresarial
Siu se dirigió directamente al jefe de Estado colombiano para exigir el cese de los señalamientos que afectan la reputación de su familia y su equipo de trabajo. “Aquí no empacamos ni fabricamos ningún tipo de narcóticos”, sentenció enérgicamente, solicitando que se deje de “mancillar su honor” con versiones que considera infundadas.
“Rechazamos categóricamente todas las falsas acusaciones que se están haciendo y que están afectando mi buen nombre y el de una empresa que ha costado años construir”.
Mientras tanto, el panorama político se mantiene tenso. Gustavo Petro ha insistido en su teoría de que en dichas instalaciones se procesaba pasta de coca debido a su proximidad con el Lago de Maracaibo. Por su parte, el régimen de Nicolás Maduro ha guardado silencio hasta el momento, sin emitir comunicados oficiales sobre la controversia entre el empresario y el mandatario colombiano o la supuesta intervención de Estados Unidos.
Fuente: Infobae