La violencia extrema vuelve a sacudir la zona de Pataz. En un inicio de año marcado por el luto, se ha confirmado un nuevo y sangriento atentado dirigido contra mineros artesanales, un hecho que ha superado en magnitud a tragedias previas. Aldo Mariños, alcalde distrital, ha alzado su voz para detallar la gravedad de lo ocurrido durante las celebraciones de Año Nuevo y exigir acciones inmediatas al gobierno de José Jerí.
Aunque las autoridades policiales confirmaron inicialmente el traslado de tres cadáveres a la dependencia de Vijus, la cifra real sería mucho más alarmante. Según los testimonios recabados por el burgomaestre en centros de salud y testimonios de la comunidad, se habla de al menos 13 hombres ejecutados y dos desaparecidos, elevando el saldo trágico a un total de 15 víctimas.
Cronología de la matanza
Los reportes de la Policía Nacional sitúan el ataque alrededor de las 15:00 horas del 31 de diciembre. No obstante, el alcalde Mariños precisó que la alerta llegó a sus oídos apenas una hora antes de la medianoche. Se sospecha que los mineros fueron retenidos ilegalmente durante varias horas antes de ser masacrados por los grupos criminales que operan en la región.
| Estado de las Víctimas | Cifras Reportadas |
|---|---|
| Cuerpos confirmados en comisaría | 3 fallecidos |
| Reportes de salud y pobladores | 13 asesinados |
| Personas sin localizar | 2 desaparecidos |
| Impacto Total Estimado | 15 personas |
Exigencia de cierre inmediato
Ante la falta de control, Aldo Mariños ha solicitado formalmente que el Ministerio de Energía y Minas proceda con la paralización temporal de las actividades de la denominada Minera Grande (La Poderosa), lugar donde se perpetraron los crímenes.
«Es necesario detener las operaciones hasta que se logre determinar las responsabilidades. Han ocurrido asesinatos y se han hallado fosas comunes dentro de estas concesiones», enfatizó la autoridad local.

El burgomaestre también fue tajante al calificar como un fracaso el estado de emergencia vigente, denunciando una aparente inacción o complicidad de los cuerpos de seguridad. «Si existe un Servicio de Inteligencia, la corrupción debe ser tan profunda que no permite desarticular a estas bandas criminales«, sentenció, sugiriendo que estos grupos sean procesados bajo la figura de terrorismo.
Clamor al Ejecutivo Nacional
A pesar de la magnitud de la masacre, Mariños lamentó la ausencia de comunicación por parte del Palacio de Gobierno. Hasta el momento, ni el presidente José Jerí ni sus ministros han tomado contacto con la administración local para coordinar una respuesta ante la crisis de seguridad.

Para frenar la racha de sangre, el alcalde propuso una medida radical: autorizar el ingreso de las rondas campesinas a las concesiones mineras para ejercer labores de vigilancia. Según el funcionario, el Gobierno Central ha incumplido sistemáticamente sus promesas con el distrito de Pataz, permitiendo que la zona sea identificada únicamente por la criminalidad y la muerte.
Fuente: Infobae