En la actualidad, la ansiedad se ha transformado en uno de los mayores retos para la salud pública. Biológicamente, nuestro organismo está programado para reaccionar ante las preocupaciones, pero la vida moderna y el sedentarismo han bloqueado las vías naturales de escape para este malestar.
El especialista en psicología, Gabriel Pozuelo, ha puesto el foco en una premisa fundamental: la conexión intrínseca entre el bienestar emocional y la actividad física. Según el experto, el hábito de pasar largas horas frente a una pantalla provoca que el estrés se concentre en el cuerpo en lugar de ser procesado.
El cuerpo: un motor diseñado para la acción
Pozuelo sostiene que la estructura biológica del ser humano no está hecha para rumiar problemas sentado en un sofá, sino para liberar cargas a través de la movilidad corporal. Cuando este ciclo se interrumpe, la tensión interna busca salidas perjudiciales.
“Nuestro cuerpo está diseñado para descargar la tensión que tenemos en movimiento, no en la cabeza”, afirma el psicólogo.
La falta de actividad física permite que el estrés se transforme en síntomas críticos que afectan la calidad de vida diaria:
- Insomnio y alteraciones del sueño.
- Episodios de ansiedad aguda.
- Irritabilidad y persistente mal humor.
Caminar: La herramienta de higiene mental
Para mitigar estos efectos, la recomendación es simple y accesible: caminar al menos 10 minutos al día. Esta acción reduce la activación simpática (la respuesta de lucha o huida) y permite que el cerebro recupere la claridad necesaria para gestionar las emociones de forma efectiva.
| Factor | Efecto del Sedentarismo | Efecto del Movimiento |
|---|---|---|
| Hormonas | Acumulación de cortisol | Procesamiento y regulación |
| Sistema Nervioso | Estado de alerta constante | Recuperación del equilibrio |
| Mente | Agotamiento y bloqueo | Sensación de alivio y control |
Finalmente, Pozuelo enfatiza que realizar esta actividad no debe considerarse como una rutina de fitness, sino como un acto esencial de higiene mental. El movimiento ayuda a completar el ciclo de respuesta al estrés, eliminando la carga química de la adrenalina. No obstante, si la ansiedad persiste, es fundamental acudir a una consulta con un especialista en salud mental para un acompañamiento integral.
Fuente: Infobae