La fuerte temporada invernal que azota a Bolivia desde el pasado noviembre ha dejado un rastro de dolor con un saldo de al menos 27 personas fallecidas y más de 3.500 ciudadanos damnificados. Según el último reporte de las autoridades de defensa civil, los equipos de rescate mantienen la búsqueda activa de 11 personas desaparecidas en diversas regiones del país.
Zonas críticas y municipios en emergencia
Las zonas más golpeadas por el temporal incluyen a El Torno, los valles cruceños, la localidad de Tipuani en La Paz y diversos sectores del Trópico de Cochabamba. Hasta la fecha, se ha declarado el estado de desastre en 15 municipios, distribuidos de la siguiente manera:
- Santa Cruz: 6 municipios afectados.
- La Paz: 4 municipios en emergencia.
- Cochabamba: 4 municipios bajo crisis.
- Tarija: 1 municipio declarado en desastre.
El viceministro de Defensa Civil, Alfredo Troche, reconoció que la falta de presupuesto estatal limita la capacidad de respuesta inmediata para asistir a todas las familias. «Estamos haciendo los esfuerzos necesarios para cubrir las demandas con los limitados recursos actuales», señaló el funcionario, quien adelantó que se gestionará apoyo internacional en las próximas semanas para mitigar la emergencia.
Impacto en la infraestructura y viviendas
En las poblaciones de Achira y Samaipata, situadas a unos 120 kilómetros de Santa Cruz de la Sierra, el desastre ha sido devastador. Unas 560 familias han perdido su hogar, con un registro oficial de 25 viviendas colapsadas totalmente y otras 30 con daños estructurales severos que las hacen inhabitables.

Ante la magnitud de la tragedia, el presidente Rodrigo Paz confirmó que se han destinado aproximadamente 380.000 dólares provenientes de la cooperación internacional para brindar auxilio inmediato a los damnificados de las zonas más críticas.
Minería y riesgos ambientales
En el departamento de La Paz, específicamente en la localidad de Tipuani, las inundaciones registradas durante las festividades navideñas han sido vinculadas por las autoridades a la actividad minera aurífera. Se presume que esta práctica ha alterado el cauce natural de los ríos, lo que facilita los desbordamientos recurrentes en la zona.
El Gobierno central busca implementar un plan nacional de gestión de riesgos que priorice la prevención estructural.
«Trabajamos en proyectos sólidos a mediano y largo plazo para enfrentar en mejores condiciones estos eventos climáticos»
, puntualizó Troche.
Pronóstico y alertas vigentes
El ciclo de lluvias en el país andino suele extenderse habitualmente de noviembre a abril, afectando con mayor fuerza a las tierras bajas y los llanos orientales donde las inundaciones son constantes.

Actualmente, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) mantiene vigentes dos alertas naranja. La primera advierte sobre el posible ascenso de caudales en nueve ríos de la zona occidental y central; la segunda alerta por tormentas eléctricas se mantiene en Chuquisaca, Potosí y Tarija.
Estadísticas de la emergencia
| Indicador | Cifras Reportadas |
|---|---|
| Fallecidos | 27 personas |
| Desaparecidos | 11 personas |
| Damnificados | 3.500 ciudadanos |
| Municipios en desastre | 15 localidades |
Cabe recordar que durante el periodo de lluvias anterior, Bolivia registró un total de 55 personas fallecidas, lo que pone en evidencia la vulnerabilidad del país frente a los fenómenos climáticos extremos que cada año destruyen cultivos e infraestructura pública.
Fuente: Infobae