El 2025 es el año de las exportaciones, al punto que se espera que las no petroleras lleguen al récord de $ 28.600 millones, hasta octubre –que es el último dato disponible– iban por los $ 23.967 millones que ya muestra un 19 % de incremento, en ello se destaca el aumento en los destinos internacionales y que el crecimiento se dé en un año caracterizado por la volatilidad en el comercio internacional y con el arancel recíproco que aún mantienen productos en Estados Unidos.
La balanza comercial no petrolera creció 48 % y ya supera hasta octubre el resultado de todo 2024, indica el Gobierno.
El sector exportador no petrolero y no minero se consolida como el motor generador de crecimiento económico y principal alimentador de liquidez primaria al sistema. Este resultado es aún más meritorio considerando que 2025 ha sido un año caracterizado por la volatilidad en el comercio internacional, sumado a una carga interna de costos
Xavier Rosero Carrillo, presidente ejecutivo Fedexpor
Desde julio el camarón le tomó la delantera al petróleo y dos meses antes de que cierre el año hay $ 6.949 millones de ingresos por camarón –un alza del 22 %– y $ 6.544 millones por petróleo (caída del 21 %). Cacao es el de mayor incremento con 46 % y las frutas con 36 %, y en productos no tradicionales el calamar se exporta siete veces más y naranjilla cuatro veces más.
Así, “el 2025 cierra con un comercio exterior con indicadores muy positivos que han aportado a la recuperación económica. Las importaciones crecen más o menos en 15 %, es decir hay de los dos lados esa recuperación, y sobre todo hubo recuperación en importación de materias primas y bienes de capital, un buen síntoma en relación con la economía e inversión. Un buen contexto externo para las exportaciones no petroleras con precios altos la mayoría de productos e igualmente un consumo resiliente”, comenta el exministro de Producción y Comercio Exterior Daniel Legarda.
Esos precios podrán ser más bajos para el 2026: cacao ya está bajando, también el petróleo podría reducir, agrega.
Hay exportaciones no petroleras con precios altos la mayoría de productos y un consumo resiliente
Daniel Legarda, exministro de Prorducción y Comercio Exterior
Por el otro lado, se tendría “un crecimiento económico de Ecuador menor al 2 %, eso hará que las importaciones crezcan a un ritmo menor del que crecieron en el 2025, alrededor de un dígito y no de dos dígitos”. Por lo que prevé una menor velocidad del comercio exterior para el nuevo año.
Lo que ya ha bajado son los márgenes de ganancia. Según la Federación Ecuatoriana de Exportadores: A diferencia del cierre de año en 2024, los volúmenes exportados en 2025 van creciendo aceleradamente en los últimos meses –10 % de enero a octubre–, lo que significa que, para preservar las posiciones de mercado, se está vendiendo más cantidad, pero con márgenes más bajos, para no ser desplazados por la competencia.
“Esto debe ser observado con mucha cautela, porque una tendencia de crecimiento en valores exportados basada en precios más bajos y altos volúmenes no es sostenible en el tiempo. Los márgenes bajos desincentivan la expansión de las actividades exportadoras de alto impacto y vuelven esquivas las posibilidades de atraer inversión extranjera directa en nuestras cadenas de valor”.
En mejor acceso a mercados, el Gobierno trabaja en 15 procesos comerciales. En esa área Legarda ve avances: se marcó el segundo año de vigencia de los acuerdos con China y Costa Rica, se empiezan a ver números interesantes de incremento de productos. La expectativa de qué va a pasar con EE. UU., que no es un acuerdo comercial, es un tratamiento arancelario especial, es la mayor incertidumbre para el 2026. “El país tiene que continuar avanzando en la apertura de más mercados y la colocación de nuevos productos en los que ya están abiertos”. (I)
Fuente: El Universo