Un innovador proyecto científico se ha puesto en marcha para devolverle la gloria a uno de los máximos tesoros del arte medieval: el fresco de Cimabue ubicado en la emblemática Basílica de San Francisco de Asís. Tras décadas de permanecer en el olvido debido a los daños causados por desastres naturales, la inteligencia artificial surge como la herramienta clave para esta restauración histórica.
La historia de esta tragedia artística se remonta a los terremotos de 1997, que sacudieron la región de Umbría con magnitudes de entre 5,7 y 6,0. El sismo no solo dejó pérdidas humanas, sino que pulverizó secciones enteras de este templo del siglo XIII, el cual ostenta el título de Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Un rompecabezas de 120.000 piezas
El fresco original de Cimabue adornaba la bóveda con las figuras de los evangelistas: San Juan, San Lucas, San Mateo y San Marcos. Mientras que la mayoría de las secciones pudieron ser rescatadas manualmente por expertos, la parte dedicada a San Mateo colapsó por completo, desintegrándose en aproximadamente 120.000 fragmentos diminutos.
Esta pieza posee un valor simbólico incalculable, ya que incluye la inscripción “YTALIA” en grafía antigua, un detalle que historiadores y figuras políticas han señalado como uno de los primeros vestigios de la identidad nacional italiana. Actualmente, un panel neutro cubre el vacío que dejó la obra en el techo de la basílica, a la espera de un milagro tecnológico.

La Inteligencia Artificial al rescate del patrimonio
La Galleria Nazionale dell’Umbria y el departamento de ingeniería de la Universidad de Perugia encabezan esta ambiciosa misión. Los expertos evalúan si los algoritmos de IA pueden procesar la forma y el color de cada fragmento para determinar su ubicación exacta, basándose en fotografías de alta resolución tomadas antes del desastre.
- Duración del estudio: Seis meses de análisis de viabilidad técnica.
- Equipo de trabajo: Alrededor de 15 especialistas en restauración e ingeniería.
- Objetivo: Reensamblar la obra utilizando software especializado o desarrollado a medida.
A pesar del avance tecnológico, la decisión final y la colocación de las piezas físicas seguirán recayendo en la mano experta de los restauradores humanos, quienes supervisarán cada paso del proceso digital.

Innovación visual y proyecciones digitales
Mientras se trabaja en la reconstrucción física, los visitantes ya pueden apreciar una solución temporal de alta tecnología. La empresa Ikare ha desarrollado una proyección virtual que superpone la imagen del fresco perdido sobre la estructura actual. Este esfuerzo requirió una precisión milimétrica para ajustar la imagen a la curvatura de la bóveda y la iluminación del recinto.
«La meta es encontrar la forma de reconstruir esa enorme cantidad de fragmentos guiándonos por su geometría y tonalidades originales», explicó el equipo directivo de la Galleria Nazionale.
Con una inversión inicial de 5.000 euros para los sistemas de proyección, este proyecto no solo busca recuperar una pintura, sino restaurar la integridad espiritual e histórica de uno de los sitios más sagrados y artísticos del mundo.
Fuente: Infobae