Durante décadas, el rendimiento académico de los estudiantes mostró una tendencia al alza; sin embargo, ese progreso se ha estancado y revertido. Recientemente, las evaluaciones globales en matemáticas, lectura y ciencias alcanzaron sus niveles más bajos en los últimos 20 años, una situación que no se limita a un solo país, sino que es una crisis educativa mundial.
Si bien la pandemia del Covid-19 dejó secuelas evidentes en el aprendizaje, los datos revelan que el declive comenzó mucho antes, específicamente cerca del año 2012. Esta fecha coincide con la masificación de los teléfonos inteligentes, señalados hoy como uno de los principales responsables de la falta de concentración en los planteles educativos.

El problema no solo son los celulares
Aunque varios distritos escolares, como los de Nueva York, han implementado prohibiciones estrictas sobre el uso de celulares y relojes inteligentes, la distracción persiste. El desafío actual radica en los dispositivos entregados por las instituciones, como laptops y tablets, que se han vuelto omnipresentes tanto en el aula como en el hogar.
A pesar de que estos equipos deberían ser herramientas pedagógicas, la realidad es alarmante:
- Un estudio en Michigan State reveló que los estudiantes pasan casi el 40% del tiempo de clase en redes sociales, correos o videos.
- En encuestas de Common Sense Media, una cuarta parte de los adolescentes admitió consumir contenido inapropiado o pornografía durante el horario escolar, a menudo usando dispositivos provistos por la escuela.
- El acceso sin restricciones a plataformas como YouTube o servicios de streaming compite directamente con la atención que requieren los docentes.
Evidencia global: El caso de Finlandia y Japón
La relación entre el tiempo frente a la pantalla por ocio y las bajas calificaciones es directa. Países que antes eran referentes educativos están sufriendo las consecuencias de la hiperconectividad en las aulas.
| País | Uso recreativo de dispositivos en clase | Estado del rendimiento académico |
|---|---|---|
| Japón | Menos de 30 minutos | Estable (especialmente en ciencias) |
| Finlandia | Cerca de 90 minutos | Caída drástica desde 2006 |

La superioridad del papel y el lápiz
Investigaciones recientes sugieren que la digitalización total de la enseñanza podría ser un error. Un meta-análisis realizado en 2018 demostró que la comprensión lectora es significativamente mayor cuando se realiza en papel en comparación con formatos digitales.
«Pedir a un adolescente que se concentre en sus deberes mientras tiene una biblioteca infinita de videos a un clic de distancia es, además de difícil, injusto para su proceso de aprendizaje.»
Los datos sobre la toma de apuntes también son contundentes:
- Los estudiantes que escriben a mano tienen un 58% más de probabilidades de obtener calificaciones sobresalientes.
- Quienes usan exclusivamente laptops para tomar notas tienen un 75% más de riesgo de reprobar el curso debido a la multitarea y la distracción.
Hacia una solución integral
Para frenar esta tendencia, expertos sugieren que las escuelas deben restringir severamente el acceso a internet en los dispositivos escolares, bloqueando juegos y plataformas de video. Asimismo, se propone recuperar las tareas en papel y permitir que los padres tengan la opción de que sus hijos no utilicen dispositivos digitales obligatorios si consideran que afectan su concentración.
En conclusión, aunque la tecnología prometía revolucionar la educación, su uso desmedido ha demostrado ser un obstáculo para el conocimiento. Volver a los libros de texto y al lápiz podría ser la clave para rescatar el rendimiento académico de las nuevas generaciones.
Fuente: Infobae