La confirmación de un segundo caso de influenza A (H3N2) subclado K detectado por el Ministerio de Salud Pública (MSP) motiva a los especialistas a hacer recomendaciones a la población en general sobre protección, pero consideran que no serían las únicas infecciones.
El pasado 20 de diciembre, esa cartera de Estado confirmó el primer caso de influenza A (H3N2) variante K en Ecuador, correspondiente a un paciente en el Austro del país. Cuatro días después, el 24 de diciembre, se dio a conocer un segundo infectado.
En un comunicado, indicó que la detección oportuna de estos casos se lidera desde el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, en coordinación con la Red Pública Integral de Salud, la Red Privada Complementaria y el Laboratorio de Referencia Inspi, lo que permite una respuesta inmediata para el control de la transmisión del virus.
Análisis de expertos sobre la influenza A (H3N2)
Fernando Sacoto, médico salubrista y especialista en salud pública, detalló que la característica del subclado K es que es de una mayor transmisibilidad. Aunque los casos confirmados son dos, consideró que difícilmente reflejan la realidad, pues seguro solo son la “punta del iceberg”. Agregó que el virus ya está circulando en el país, impulsado probablemente por el traslado de personas que llegan a Ecuador desde Europa y Estados Unidos, donde la temporada de gripe se adelantó.
Los síntomas de esta variante incluyen fiebre alta, dolor muscular, malestar general, dolor de cabeza y posibles síntomas digestivos. Sin embargo, el especialista subrayó que estas manifestaciones son difíciles de diferenciar clínicamente de las causadas por otros virus respiratorios, como el COVID-19 o el virus sincitial respiratorio.
Para la prevención, hizo un llamado al autocuidado personal y comunitario, aplicando las lecciones aprendidas durante la pandemia del coronavirus. Las medidas clave incluyen el lavado frecuente y correcto de manos con agua y jabón, el uso de mascarillas en lugares de alta concentración de personas o con poca ventilación como el transporte público, la identificación de personas con síntomas respiratorios para evitar contagios, especialmente a poblaciones vulnerables.
Para Pablo Espinosa, epidemiólogo y docente universitario, el aumento de casos en Europa, Estados Unidos y México se da por una mutación y virus nuevo.
Señaló que, a pesar de que hay una mayor capacidad de infección, hasta el momento, no se ha demostrado que cause cuadros más graves, una mayor mortalidad o más complicaciones.
El especialista subraya la importancia de la vacunación como medida preventiva clave. Aunque la vacuna actual no está diseñada específicamente para este linaje, proporciona protección cruzada que reduce el riesgo de desarrollar cuadros graves que requieran hospitalización.
A su criterio, si bien se han reportado dos casos, es posible que haya más; además, para la influenza, generalmente, no se aplican pruebas de detección molecular porque, sin importar el tipo de influenza que sea, el tratamiento médico es el mismo, dado que a los diez o doce días el virus desaparece del cuerpo humano.
“Hay que llamar a la alerta, no, es un virus de influenza que va a posicionarse en nuestra población y va a ser parte de los que circulan de aquí en adelante”, dijo.
Reiteró la importancia de las medidas de higiene y prevención. Se recomienda el lavado constante de manos, el distanciamiento social y el uso de mascarilla por parte de las personas que presenten síntomas respiratorios para evitar contagiar a otros.
Vacunación y grupos prioritarios
Acerca de la inmunización, Sacoto indicó que si bien se ha anunciado que está abierta a toda la población, expresó su duda de que estas puedan alcanzar para todos porque en existencia había alrededor de 4 millones y medio de dosis que resultaría insuficiente para 18 millones de habitantes.
Por ello, sostuvo, debe priorizarse en grupos de mayor riesgo: niños menores de 7 años, mayores de 65 años y personas que presentan otras comorbilidades, enfermedades crónicas, diabetes, hipertensión, obesidad y otras.
La campaña de vacunación abierta recientemente a todo el público no ayudará a disminuir las infecciones de inmediato, sino que sus efectos se verán en febrero o marzo de 2026, mencionó Espinosa. Explicó que suele pasar algún tiempo para que el sistema inmunitario de las personas genere una protección, pero aún así la población debe vacunarse.
Recomendaciones finales del MSP
El MSP expresó que, ante cualquier signo de alerta, se insta a la población a acudir al centro de salud más cercano y evitar la automedicación.
Mencionó, además, que la vacuna trivalente protege contra los tres virus de mayor circulación en Ecuador. Su fórmula genera anticuerpos específicos contra la influenza A(H3N2), reduciendo drásticamente el riesgo de neumonía y hospitalización. Además, brinda inmunidad frente a la cepa A(H1N1) y la influenza tipo B, principal responsable de brotes en entornos escolares y espacios cerrados.
Fuente: El Universo