La situación social en Bolivia se agrava considerablemente. Por segunda jornada consecutiva, trabajadores del sector minero y estatal se volcaron a las calles de la capital para expresar su rotundo rechazo a la eliminación de las subvenciones a los combustibles. Esta medida, implementada recientemente por el Poder Ejecutivo, ha despertado el temor de una crisis económica aún más profunda en la región.
Las movilizaciones, lideradas por la Central Obrera Boliviana (COB), se han concentrado principalmente en el centro de La Paz, aunque se han reportado bloqueos y manifestaciones en otros puntos estratégicos del país. Los sindicatos advierten que el fin de los precios protegidos amenaza con desatar una espiral inflacionaria en un entorno financiero ya debilitado.
Un modelo de dos décadas que llega a su fin
Históricamente, Bolivia mantuvo estables los costos internos de la gasolina y el diésel por casi 20 años. Tanto en las gestiones de Evo Morales como en la de Luis Arce, el Estado absorbía las pérdidas importando a precios internacionales y revendiendo a precios bajos, una política financiada con las exportaciones de gas. No obstante, el Banco Central de Bolivia ha reportado que las reservas internacionales netas han caído a mínimos históricos este 2024, haciendo imposible sostener el subsidio.

La actual escasez de divisas ha complicado no solo la compra de hidrocarburos, sino también la importación de alimentos y bienes intermedios, alimentando un mercado paralelo de dólares que presiona los precios internos. Ante este escenario, el sector minero se ha sumado a las marchas que iniciaron los transportistas con paros parciales en el servicio urbano.
“Queremos la abrogación de ese decreto. El recorte del subsidio ya se siente en la vida cotidiana; ha subido el precio de la carne y de los pasajes”, manifestó Mario Argollo, máximo dirigente de la COB.
La tensión escaló cuando manifestantes, identificados con cascos y banderas sindicales, avanzaron hacia la Plaza de Armas en medio de detonaciones de petardos de dinamita. La policía antimotines tuvo que resguardar los accesos a las oficinas gubernamentales para evitar incidentes mayores.

El panorama económico es alarmante, con una inflación interanual que rozó el 20% en noviembre, una cifra inédita para el país en las últimas décadas. A pesar de la presión, el Ministerio de Economía ha sido enfático en que no habrá marcha atrás, argumentando que la eliminación del subsidio permitirá un ahorro fiscal de 10 millones de dólares diarios.
Impacto Económico en Cifras
| Concepto | Impacto Reportado |
|---|---|
| Inflación Interanual | Cercana al 20% (Noviembre) |
| Ahorro Diario Proyectado | $10 millones de dólares |
| Estado de Reservas | Mínimos históricos en 2024 |
El Gobierno ha intentado establecer mesas de diálogo con la Central Obrera Boliviana, pero el descontento social sigue en aumento. El desenlace de este conflicto definirá no solo el rumbo de la política económica boliviana, sino la estabilidad de la administración actual frente a gremios que poseen una histórica capacidad de paralizar la nación.
Fuente: Infobae