Nasry Asfura se impone en un ajustado escrutinio en Honduras
Tras varias semanas de intensas revisiones y una tensa espera, el Consejo Nacional Electoral (CNE) de Honduras ha oficializado la victoria de Nasry “Tito” Asfura, del Partido Nacional, como el nuevo presidente electo del país. El organismo electoral concluyó que Asfura superó a su rival más cercano por un margen que sobrepasa los 20.000 votos.
Los datos oficiales, tras procesar el 99,40% de las actas, reflejan una contienda sumamente cerrada entre los principales aspirantes:
| Candidato | Partido | Votos Totales | Porcentaje |
|---|---|---|---|
| Nasry Asfura | Partido Nacional | 1.481.517 | 40,26% |
| Salvador Nasralla | Partido Liberal | 1.455.169 | 39,54% |
| Rixi Moncada | Libre | 518.448 | 19,29% |
El camino hacia estos resultados no estuvo libre de obstáculos. El proceso de conteo enfrentó interrupciones críticas y fallas en el sistema de transmisión. Uno de los incidentes más graves fue una paralización de tres días en la plataforma digital, operada por la firma Grupo ASD. Mientras la empresa alegaba labores de mantenimiento, las autoridades del CNE cuestionaron la interrupción de un sistema que debía ser continuo, lo que generó dudas sobre la seguridad tecnológica de la elección.

Transparencia y procedimientos especiales
Para garantizar la validez del proceso, el CNE detalló que, de las actas recibidas, 16.178 fueron validadas sin problemas, mientras que 2.749 requirieron un escrutinio especial debido a inconsistencias numéricas, errores de llenado o fallos en la digitalización realizados en las Juntas Receptoras de Votos.
Dichas actas bajo sospecha fueron revisadas en mesas especiales que contaron con vigilancia por cámaras y un registro manual estricto, incluyendo los votos provenientes del extranjero. Conforme a la Ley Electoral hondureña, el ente rector tiene plazo hasta el 30 de diciembre para realizar la declaratoria oficial definitiva en el diario estatal La Gaceta.

Clima de tensión y denuncias de fraude
El ajustado resultado ha provocado fuertes reacciones en la oposición. Salvador Nasralla, del Partido Liberal, calificó el proceso como un «robo» y denunció una supuesta manipulación informática para favorecer al oficialismo. Según Nasralla, la caída del sistema ocurrió justo cuando la tendencia le favorecía, por lo que ha exigido un recuento de «voto por voto», estimando que hay más de medio millón de sufragios en disputa.

Por su parte, el partido Libre, que actualmente ostenta el poder bajo el liderazgo de Manuel Zelaya, también ha manifestado su rechazo, solicitando incluso la nulidad total de las elecciones. La agrupación quedó en un distante tercer lugar, un resultado que ha afectado la credibilidad institucional del proceso según sus dirigentes.
En contraste, desde el Partido Nacional, sus voceros aseguran tener el respaldo físico de cada acta que ratifica el triunfo de Asfura. Carlos Flores, candidato a la vicepresidencia, informó que su partido logró el control en 202 municipios y 12 departamentos, proyectando además una fuerza de 50 diputados en el próximo Congreso Nacional.
Respaldo internacional y perfil del ganador
La geopolítica también jugó un rol en estos comicios. El expresidente estadounidense Donald Trump expresó su apoyo a Asfura durante la campaña. Tras el cierre del conteo, el Departamento de Estado de EE. UU. señaló que, hasta el momento, no existen evidencias sólidas para anular el proceso, considerando que los números actuales reflejan la decisión del pueblo hondureño.

Nasry Asfura, popularmente conocido como “Papi a la Orden”, es un empresario de la construcción de 66 años con una amplia trayectoria en la gestión pública. Fue alcalde de Tegucigalpa por dos periodos consecutivos y, tras haber perdido en las elecciones de 2021, hoy logra alzarse con la presidencia del país bajo una estructura partidaria consolidada.
Fuente: Infobae