En un nuevo capítulo de tensiones diplomáticas, el Gobierno de China ha denunciado que Washington utiliza señalamientos sin fundamentos sobre el despliegue de armamento para justificar la expansión y modernización de su arsenal nuclear. Según las autoridades de Pekín, esta estrategia estadounidense representa una amenaza directa a la estabilidad de la seguridad global y busca evadir sus responsabilidades internacionales en materia de desarme.
Durante una comparecencia ante los medios, Lin Jian, portavoz del Ministerio de Exteriores de China, exhortó a la administración estadounidense a cumplir con sus deberes en el control de armas. Estas declaraciones surgen tras las acusaciones de funcionarios norteamericanos sobre un supuesto despliegue de misiles balísticos intercontinentales chinos en Mongolia, una versión que el gigante asiático rechaza tajantemente por considerarla una narrativa exagerada.
Exigencia de liderazgo en el desarme
El portavoz enfatizó que, dado que Estados Unidos posee el arsenal nuclear más grande y avanzado del mundo, tiene la obligación moral y política de liderar el proceso de reducción de ojivas nucleares. “Es imperativo que Estados Unidos realice recortes significativos para generar un entorno que permita a otras naciones unirse al desarme”, manifestó el funcionario.
China sostiene que la falta de voluntad de Washington para entablar negociaciones transparentes obstaculiza los esfuerzos colectivos por frenar la proliferación de armas de destrucción masiva. Para Pekín, la postura actual de la Casa Blanca mina la confianza mutua entre las potencias y pone en riesgo el equilibrio estratégico internacional.
Puntos clave de la postura china:
- Rechazo total a las campañas de desinformación sobre el armamento chino.
- Denuncia de la modernización acelerada de los sistemas nucleares de EE.UU.
- Llamado a la comunidad internacional para vigilar movimientos que escalen las tensiones.
- Necesidad de transparencia y cooperación entre las potencias nucleares.
“La seguridad global no puede construirse sobre la base de tácticas que solo buscan la superioridad militar y la alteración de los equilibrios existentes”, señaló la diplomacia china.
Para concluir, el gobierno de Xi Jinping reiteró que la reducción del riesgo atómico pasa necesariamente por una revisión profunda de la política exterior estadounidense, instando a abandonar lo que califican como maniobras de distracción para ocultar su propia carrera armamentística. China asegura que su posición seguirá siendo defensiva, pero demanda un compromiso real de Washington para evitar un desastre nuclear a escala planetaria.
Fuente: Infobae