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Cómo prevenir intoxicaciones alimentarias este fin de año

Las altas temperaturas que caracterizan a las celebraciones de fin de año requieren una vigilancia extrema en la preparación y conservación de los alimentos. El ambiente cálido es el caldo de cultivo ideal para la proliferación de bacterias que pueden desencadenar intoxicaciones severas, convirtiendo la seguridad alimentaria en una prioridad para todas las familias ecuatorianas.

Prevenir complicaciones de salud depende de acciones cotidianas y fundamentales. La higiene rigurosa, la elección de ingredientes de calidad y el respeto a los tiempos de refrigeración permiten disfrutar de los banquetes navideños y de año nuevo sin riesgos innecesarios.

Factores que elevan el peligro de contaminación

Las autoridades sanitarias, incluyendo el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), advierten que el calor acelera el crecimiento de patógenos peligrosos como la Salmonella, la Escherichia coli y el Clostridium botulinum, responsable del botulismo. Estos microorganismos causan las denominadas Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETA).

Los cuadros clínicos pueden variar de agudos a crónicos, presentando síntomas comunes como:

  • Diarrea intensa
  • Vómitos y náuseas
  • Fiebre alta
  • Dolores abdominales agudos

Es vital prestar especial atención a los grupos de riesgo: niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con sistemas inmunológicos comprometidos, quienes son más susceptibles a las complicaciones graves.

Las enfermedades por transmisión alimentaria pueden provocar síntomas como diarrea, vómitos, fiebre y dolor abdominal tanto en adultos como en niños (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por otro lado, el Ministerio de Salud destaca que la combinación de humedad y calor típica de la época favorece el desarrollo microbiano. Por ello, es imperativo extremar precauciones desde el momento de la compra hasta el almacenamiento final de los productos.

Consejos de oro para una cocina segura

Para reducir las probabilidades de intoxicación, el SENASA propone una serie de directrices técnicas:

  • Preservar la cadena de frío: Mantenga lácteos, carnes y huevos a una temperatura inferior a los 5 °C. Nunca deje alimentos fuera de la nevera por más de 2 horas.
  • Cocción profunda: Las carnes, especialmente las de ave y cerdo, no deben presentar tonos rosados. El calor debe llegar al centro del alimento para eliminar bacterias.
  • Evitar la contaminación cruzada: Utilice tablas y cuchillos diferentes para carnes crudas y vegetales. La limpieza de manos y superficies debe ser constante.

Separar tablas y utensilios para alimentos crudos y cocidos previene la contaminación cruzada que puede causar enfermedades peligrosas (Freepik)

Al realizar las compras, se recomienda adquirir primero los productos no perecederos y dejar para el último minuto los congelados y lácteos. Al llegar a casa, estos deben guardarse de inmediato en el refrigerador o congelador.

En cuanto al manejo del agua, si existe duda sobre su potabilidad, se recomienda hervirla durante 3 minutos. Un detalle olvidado frecuentemente es el hielo: debe fabricarse siempre con agua segura y manipularse con utensilios limpios, nunca con las manos directamente.

Alimentación ligera para combatir el calor

Optar por comidas livianas y de menor densidad calórica ayuda al cuerpo a adaptarse mejor a las altas temperaturas del verano (Imagen Ilustrativa Infobae)

Durante los días soleados, el cuerpo necesita menos energía para regular su temperatura. Por ello, los especialistas sugieren optar por comidas livianas y de baja densidad calórica para mejorar el bienestar general.

Es aconsejable limitar la ingesta de grasas saturadas presentes en embutidos y carnes rojas grasas, ya que exigen un mayor esfuerzo digestivo y aumentan la sensación de calor. En su lugar, se debe potenciar el consumo de:

Grupo Alimenticio Recomendación
Proteínas Pescado, pollo sin piel y legumbres (lentejas, garbanzos).
Hidratación Agua natural, frutas con alto contenido hídrico como melón y sandía.
Fibra Vegetales frescos de temporada y cereales integrales.

Reducir el consumo de grasas saturadas y aumentar la ingesta de agua, fibras y proteínas magras, como el pescado, mejora el bienestar en la temporada estival (Imagen Ilustrativa Infobae)

Finalmente, incorporar vegetales de temporada como pimientos, calabacines y maíz dulce no solo aporta color a la mesa, sino que garantiza el suministro de vitaminas, minerales y antioxidantes necesarios para combatir procesos inflamatorios. Ante cualquier síntoma de alarma, las autoridades instan a acudir al centro de salud más cercano y evitar la automedicación.

Fuente: Infobae

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