Nuevos hallazgos en la investigación del atentado ocurrido en la playa de Bondi han revelado que los responsables, un joven de 24 años y su padre, desarrollaron sus habilidades tácticas y de manejo de armas en zonas rurales de Australia. Las autoridades locales lograron documentar, mediante videos encontrados en un teléfono móvil, que ambos practicaban disparos con escopetas y movimientos militares en Nueva Gales del Sur antes del ataque perpetrado el 14 de diciembre.
En el material audiovisual incautado, se observa al hijo recitando pasajes del Corán en árabe, mientras que ambos emiten declaraciones sobre su motivación religiosa para el asalto. Los informes policiales indican que los atacantes habían adoptado una ideología de extremismo violento, marcando la primera confirmación oficial de que el fanatismo fue el detonante de la tragedia.
Impacto del ataque y víctimas
El violento suceso tuvo lugar durante una celebración de la festividad judía de Janucá, donde se concentraban aproximadamente 2,000 personas. Los perpetradores, identificados como Sajid Akram y su hijo Naveed, utilizaron un arsenal que incluía:
| Elemento | Detalle |
|---|---|
| Víctimas fatales | 15 personas |
| Heridos | 42 personas |
| Armas utilizadas | 3 armas de fuego |
| Artefactos fallidos | 4 explosivos de fabricación casera |
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Desmentido de entrenamiento internacional
Las autoridades han sido enfáticas en desmentir versiones que vinculaban la formación de los extremistas con Filipinas. La policía australiana aseguró que los sujetos no viajaron a territorio filipino para recibir instrucción terrorista, una postura respaldada por el gobierno del país asiático, que calificó las sospechas previas como «una caracterización errónea y engañosa».
De acuerdo con el avance de las investigaciones, se ha determinado que:
- Naveed Akram se encuentra actualmente bajo custodia, enfrentando un total de 59 cargos penales.
- Sajid Akram, el padre, fue abatido durante la respuesta policial el día del tiroteo.
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La revisión exhaustiva del material incautado permite concluir que la planificación y ejecución del acto fueron íntegramente locales. El discurso grabado por los implicados deja en evidencia una intención clara de atacar una celebración religiosa, reafirmando que el atentado fue un acto premeditado y motivado por posturas políticas y religiosas extremistas en suelo australiano.
Fuente: Infobae