Las intensas olas de calor que se registran actualmente representan un desafío sanitario de gran magnitud. El aumento sostenido de las temperaturas y la exposición prolongada al clima extremo ponen en jaque la salud de los ciudadanos, especialmente de los sectores más vulnerables, y de nuestras mascotas, quienes poseen capacidades limitadas para autorregular su temperatura corporal.
Síntomas de alerta en humanos
Expertos del sector salud señalan que es crucial diferenciar entre el agotamiento y el golpe de calor. El agotamiento por calor suele presentarse antes de que el cuerpo pierda totalmente su capacidad de enfriamiento. Entre los síntomas principales destacan la sudoración excesiva, cansancio extremo, calambres, náuseas y mareos.
En el caso de los niños, los padres deben estar atentos a señales de irritabilidad, llanto sin causa aparente, falta de apetito y la aparición de sarpullido en zonas como el cuello y las axilas debido al sudor.

Cuando los mecanismos de regulación fallan, se produce el temido golpe de calor, que es una disfunción orgánica grave. Los síntomas de alarma incluyen:
- Fiebre superior a los 39°C.
- Piel enrojecida, caliente y notablemente seca.
- Confusión mental, desorientación o pérdida de conciencia.
- Convulsiones y vértigo intenso.
Guía rápida de primeros auxilios
| Situación | Acción inmediata |
|---|---|
| Agotamiento leve | Trasladar a un lugar fresco, aflojar la ropa y ofrecer agua fresca. |
| Pérdida de conciencia | Llamar a emergencias y enfriar el cuerpo con paños húmedos mientras llega ayuda. |
| Lactantes | Aumentar la frecuencia de la lactancia materna para asegurar hidratación. |

Para los adultos mayores, se recomienda ofrecerles agua cada 30 minutos, ya que con la edad se pierde la sensación de sed. Es vital nunca dejarlos solos en espacios cerrados o sin ventilación.
Recomendaciones generales de prevención
Para mitigar el impacto de las altas temperaturas, se sugiere seguir estos lineamientos básicos:
- Hidratación constante: Ingerir al menos 2 litros de agua diarios.
- Vestimenta: Utilizar ropa clara, ligera y de materiales naturales como el algodón.
- Horarios de riesgo: Evitar la exposición directa al sol entre las 10:00 y las 17:00.
- Climatización: Si usa aire acondicionado, manténgalo a una temperatura recomendada de 24°C.
- Alimentación: Optar por frutas, verduras y platos fríos, evitando comidas pesadas.
Cuidado especial de las mascotas

Nuestros perros y gatos también sufren las consecuencias del clima extremo. A diferencia de los humanos, ellos no sudan por la piel; los perros lo hacen a través del jadeo y las almohadillas de sus patas, mientras que los gatos dependen de su saliva al lamerse. Un golpe de calor en un animal puede ser mortal en pocos minutos.
Es fundamental vigilar razas de patas cortas o con mucho pelaje, ya que el calor del suelo les afecta más directamente. “Un perro en un vehículo cerrado puede fallecer en menos de 15 minutos”, advierten especialistas veterinarios.

Los signos de alerta en mascotas son jadeo excesivo, temblores, taquicardia y vómitos. En el caso específico de los gatos, nunca deben jadear; si lo hacen, es una emergencia veterinaria inmediata.
Para protegerlos, asegure agua limpia y fresca disponible las 24 horas, evite pasearlos en horas de calor intenso y puede colocar toallas húmedas en el suelo para que refresquen su vientre.

Ante cualquier síntoma de decaimiento en el animal, se recomienda mojarlo con agua a temperatura ambiente (nunca hielo) y acudir de inmediato al veterinario, ya que en estos casos, el tiempo de respuesta es el factor determinante para salvarles la vida.
Fuente: Infobae