La batalla por la audiencia en la Nochevieja se ha convertido en el desafío más grande del calendario televisivo. Durante años, Antena 3 ha mantenido un liderazgo sólido gracias al fenómeno mediático de Cristina Pedroche y la expectativa generada por sus atuendos. Sin embargo, para la transición al 2026, la cadena pública RTVE ha decidido romper con su esquema tradicional para presentar una propuesta cargada de nostalgia y potencia musical.
En un giro estratégico, la corporación ha confiado la conducción de las Campanadas a un trío de figuras con gran arrastre popular: la cantante Chenoa y el dúo Estopa. Esta nueva alineación busca conectar con distintas generaciones a través de un formato más cercano al espectáculo que a la sátira política o el humor convencional.

El esperado regreso de Amaia Montero y La Oreja de Van Gogh
La pieza central de esta estrategia es, sin duda, una “exclusiva mundial” que promete paralizar a los fanáticos del pop en español: el estreno del nuevo sencillo de La Oreja de Van Gogh, marcando el retorno oficial de Amaia Montero como vocalista tras 18 años de separación.
María Eizaguirre, Directora de Comunicación de la cadena, confirmó que la banda será el plato fuerte del especial previo al conteo de las uvas. “La Oreja de Van Gogh se come las uvas en Nochevieja con la televisión pública”, destacó la directiva, subrayando la relevancia histórica de este reencuentro.
Además de este hito, el especial contará con un despliegue de talento diverso que incluye a:
- Nicki Nicole
- Lola Índigo
- Amaia Romero
- Ana Torroja
‘La casa de la música’: Una visión para el 2026
Este despliegue no es una coincidencia, sino el preludio de La casa de la música, un macroproyecto que RTVE lanzará oficialmente en 2026. Esta iniciativa busca consolidar a la cadena como el principal escaparate para artistas consagrados y emergentes de España y Latinoamérica, aprovechando el marco del 70 aniversario de la corporación pública.

La producción incluirá transmisiones desde enclaves icónicos como Madrid, Granada y Pedraza, utilizando el emblemático Pirulí como uno de los escenarios principales. Con este despliegue técnico y artístico, la cadena intenta recuperar el terreno perdido frente a la competencia privada, apostando por una mezcla de tradición, música en vivo y modernidad para cerrar el año por todo lo alto.
Fuente: Infobae