La comunidad de Chicama se encuentra de luto tras el brutal asesinato de la regidora Elena Rojas Alcalde, ocurrido el pasado 18 de diciembre. El trágico suceso tuvo lugar mientras la funcionaria participaba en una chocolatada navideña, un evento que quedó marcado por la violencia ante la mirada de niños. Este crimen se suma a un preocupante historial de amenazas previas y un atentado con explosivos sufrido en 2024, evidenciando una labor de fiscalización que generó fuertes confrontaciones con autoridades y funcionarios del municipio.
La provincia de Ascope y la región de La Libertad, bajo la administración del gobernador César Acuña, se ven sacudidas por este lamentable hecho, que reaviva las alarmas sobre la grave crisis de inseguridad que azota a la zona. Las autoridades locales y líderes sociales se encuentran en la mira de grupos criminales, generando un clima de temor e incertidumbre.
¿Quién era Elena Rojas Alcalde?
Elena Rojas Alcalde, una profesional contadora pública egresada de la Universidad Nacional de Trujillo, se desempeñaba como regidora del distrito de Chicama representando al Movimiento Regional Fortaleza Perú. Previamente, su trayectoria política la llevó a militar en el Partido Aprista Peruano y, hasta 2021, en Alianza para el Progreso (APP).
Desde el inicio de su gestión municipal, Rojas se caracterizó por su firme rol de regidora de oposición, destacando por una proactiva labor de fiscalización que, al parecer, incomodó a la administración edil.
Un Atentado Previo y Amenazas Latentes
El 12 de diciembre de 2024, la regidora sufrió un grave atentado cuando individuos menores de edad colocaron un artefacto explosivo bajo la camioneta que utilizaba, la cual se encontraba estacionada frente a la Municipalidad Distrital de Chicama durante una sesión oficial. Rojas calificó este acto como “un acto cobarde” en un video difundido posteriormente.
La regidora enfatizó que no había recibido ninguna solicitud de extorsión económica. Según sus declaraciones, tras el atentado, recibió mensajes amenazantes que no exigían dinero, sino que buscaban «acrecentar el miedo a mi persona frente a los hechos ocurridos».
Rojas señaló entonces a la Policía Nacional del Perú como la entidad encargada de identificar a los responsables intelectuales del atentado, quienes presuntamente habrían pagado a los menores para ejecutarlo. Advirtió que dicho ataque buscaba «frenar su labor fiscalizadora», la cual estaba relacionada con supuestas irregularidades en la municipalidad.
Denuncias que Marcó su Gestión
En una contundente declaración pública realizada el 24 de diciembre de 2024, Elena Rojas detalló una serie de eventos que, según ella, conformaban una estrategia sistemática de hostigamiento en su contra:
- Suspensión como regidora: Se solicitó su suspensión, un proceso que se extendió por casi un año y que finalmente no prosperó.
- Cartas Notariales a Respaldos: Se enviaron cartas notariales a personas que respaldaban sus denuncias en redes sociales, amenazándolas con acciones legales que nunca se concretaron.
- Oferta de Dinero y Prebendas: Un funcionario municipal le ofreció dinero, mantenimientos y beneficios a cambio de cesar su labor fiscalizadora, bajo advertencia de denuncias y vacancia.
- Direccionamiento de Contratos: Denunció el direccionamiento de bienes y servicios a familiares de un exgerente municipal, incluyendo empresas recién creadas sin historial previo.
- Denuncia Desestimada contra la Regidora: El exgerente municipal la denunció ante la Fiscalía, pero la acusación fue desestimada y archivada por falta de pruebas.
- Contratación de Impedidos: Señaló la contratación de funcionarios y proveedores con impedimentos legales para contratar con el Estado, lo cual fue confirmado por la Contraloría con un informe de control.
- Doble Remuneración: Denunció que funcionarios de confianza prestaban servicios en otras municipalidades, recibiendo doble pago, hecho que generó responsabilidad administrativa y penal según la Contraloría.
- Sustracción de Combustible: Informó sobre la sustracción de combustible por parte de un servidor y locadores, investigada en una carpeta fiscal por peculado doloso.
- Irregularidades en Obras: Detalló inconsistencias en obras y mantenimientos como la piscina El Sauzal, el Paseo de las Aguas, paneles solares y el Centro de Salud Alto Perú.
- Obra Pagada y Inaugurada Previamente: Denunció que la obra de los baños de Llamipe fue contratada, ejecutada y pagada en 2024, pese a haber sido inaugurada en mayo de 2023.
Ante este panorama, Rojas responsabilizó públicamente a autoridades, funcionarios y empresas contratistas vinculadas a sus investigaciones de cualquier atentado contra su vida o la de su familia, afirmando que «Jamás he tenido problemas personales ni denuncias que justifiquen un ataque contra mi integridad».
Tensiones con el Alcalde de Chicama
Las denuncias públicas de la regidora provocaron un encuentro tenso con el alcalde de Chicama, Edilberto Bada, en presencia de funcionarios municipales. El burgomaestre solicitó una rectificación, argumentando que las acusaciones afectaban su imagen y la del concejo. Bada incluso sugirió que el atentado de 2024 podría haber estado dirigido a la pareja de la regidora, alegando supuestos vínculos criminales, una versión que Rojas rechazó enfáticamente, reiterando que los ataques se debían a su labor fiscalizadora.
¿Por qué fue Asesinada Elena Rojas?
El periodista Paul Acevedo, del medio Investiga de La Libertad, considera que el antecedente de las amenazas es un elemento crucial en la investigación. «Ha pasado aproximadamente un año desde esas amenazas y ahora ocurre este asesinato durante una chocolatada. Es un dato que no se puede dejar de lado», declaró.
Además, Rojas se encontraba investigando presuntas irregularidades en autoridades de Ascope y el caso de LC & EC Constructora, Consultora y Servicios S.A.C., una empresa relacionada con importantes adjudicaciones, reveladas inicialmente por el programa Panorama, durante la gestión de César Acuña en el Gobierno Regional de La Libertad.
Acevedo añadió: «Era una regidora de oposición y estaba fiscalizando. Todavía no se puede afirmar con certeza por qué la mataron, pero el antecedente de las amenazas es clave para la investigación».

Reacción del Alcalde de Chicama Tras el Crimen
Tras el lamentable suceso, el alcalde de Chicama, visiblemente afectado, solicitó al Gobierno Central la implementación de medidas urgentes para combatir la criminalidad en la región y exigió justicia para Elena Rojas. En una entrevista radial, el burgomaestre expresó incluso su temor a ser víctima del crimen organizado.
No obstante, algunos medios locales recuerdan las tensiones políticas existentes entre la autoridad edil y la regidora, intensificadas por el rol fiscalizador de Rojas.
Mientras tanto, se ha anunciado la llegada de 50 nuevos policías a Chicama y se evalúa la declaratoria de emergencia en la zona. Periodistas locales describen la situación como «picante«, señalando que los líderes del crimen organizado raramente son capturados en la región.
El asesinato de Elena Rojas trasciende Chicama y pone de manifiesto un complejo escenario político-criminal donde la violencia parece ser un instrumento para silenciar la fiscalización y proteger intereses corruptos, tanto de aquellos que buscan acceder al poder como de quienes ya lo ostentan.
Fuente: Infobae