Un tesoro musical hasta ahora oculto de la legendaria Mercedes Sosa, registrado en la televisión de Suiza en el año 1980, ha sido cuidadosamente restaurado y lanzado al alcance de todos en plataformas digitales. Este hallazgo cobra especial relevancia al cumplirse 45 años de aquella memorable presentación, ofreciendo una experiencia auditiva revitalizada. La voz inconfundible de «La Negra» se siente ahora más cercana y conmovedora, mientras que los arreglos de guitarra de Nicolás “Colacho” Brizuela y el ambiente del estudio suizo recuperan una profundidad asombrosa. Es como transportarse directamente a aquel estudio en Lugano, reviviendo la intimidad y la potencia de una artista que, desde el exilio europeo, anhelaba el retorno a su querida Argentina.
Mirando retrospectivamente, y considerando el curso de la historia política y social argentina, el regreso a casa de Mercedes Sosa no estaba tan lejano como quizás ella lo sentía en esos momentos. Sin embargo, en esta actuación, una más dentro de sus extensas giras europeas donde ya era una figura cumbre de la música latinoamericana, la artista deja entrever una paleta de emociones complejas y profundas.
La Voz que Despertaba Conciencias
El presentador del programa, con un cálido acento italiano, introduce a Mercedes Sosa, nacida en Tucumán, como «la voz más bella de Argentina» y «la voz de un continente». Destaca su anhelo por cantar la libertad y despertar las conciencias de los pueblos de América Latina. Se describe su voz como profunda, humana y potente, capaz de transitar desde la dulzura hasta la melancolía para reflejar el dolor de los oprimidos y su inquebrantable coraje. La propia Sosa lo confirma cuando, al presentar «Como la cigarra», comparte pasajes de un momento difícil de su vida, pero evoca con ternura el recuerdo del verano argentino y el «hermoso tiempo» que tanto apreciaba. Su introducción a «Serenata para la tierra de uno» encapsula a la perfección la complejidad de sus sentimientos, entrelazando palabras como «patria», «dolor», «frustraciones», «amor» y «alegría».
Esta actuación, marcada por el contexto del exilio y la censura de la época, fue originalmente grabada en formato VHS y su acceso se limitó a los presentes en el estudio. Durante décadas, el material permaneció inaccesible para el gran público, a pesar de la circulación de algunos fragmentos en plataformas como YouTube. Finalmente, un meticuloso proceso de restauración y remasterización ha permitido su recuperación integral para una edición discográfica oficial.

La labor de remasterización estuvo a cargo de Conrado Silvela, un reconocido ingeniero de mastering y fundador del prestigioso Estudio Casa Rara. Silvela abordó este proyecto con una sensibilidad excepcional, combinando rigor técnico y una profunda apreciación por la historia. Él mismo explica que el objetivo no era solo corregir detalles o modernizar el sonido, sino «extraer y poner en valor los matices más sutiles de la grabación original». Esto incluye realzar la textura irrepetible de la voz de Mercedes Sosa, la expresividad íntima de la guitarra de Nicolás Brizuela, las sutiles respiraciones, los silencios y la atmósfera única del estudio de televisión suizo. El resultado es una mejora sustancial en la claridad sonora, conservando la dinámica y la emotividad del concierto original.
Un Viaje por el Corazón del Repertorio Latinoamericano
Más allá de la proeza técnica, lo verdaderamente invaluable es la emoción pura que emana de esta grabación, la potencia de esa voz y la maestría de la guitarra de “Colacho” Brizuela. El álbum presenta una selección de temas emblemáticos del repertorio de Sosa, con un homenaje especial a Atahualpa Yupanqui a través de canciones como “Piedra y camino”, “Chacarera de las piedras”, “Guitarra, dímelo tú” y “Duerme negrito”. También brillan interpretaciones memorables de “Gracias a la vida” de la icónica Violeta Parra; “Canción de las simples cosas” de Armando Tejada Gómez y César Isella; y las entrañables “Como la cigarra” y “Serenata para la tierra de uno” de la genial María Elena Walsh, entre otras joyas del cancionero popular latinoamericano.
Escuchar estas maravillosas canciones en la voz de Mercedes Sosa es revivir momentos que forman parte de la historia íntima y familiar de millones de compatriotas. Son las melodías que todos conocemos, las que escucharon nuestros padres, las que aprendimos a amar desde la infancia. Este «nuevo» lanzamiento discográfico es, en sí mismo, una invitación a reconectar con nuestros afectos y nuestra memoria, especialmente en esta época del año.
Fuente: Infobae