La Justicia de Bolivia ha tomado una decisión firme respecto al ex-presidente Luis Arce, confirmando su prisión preventiva. La resolución emitida por una sala penal del Tribunal de Justicia de La Paz, ha ratificado la medida cautelar mientras avanzan las investigaciones por presuntos actos de corrupción en la administración de fondos destinados a proyectos indígenas durante su gestión como ministro de Economía.
La Fiscalía boliviana argumentó ante el tribunal que aún persiste un riesgo latente de fuga y de interferencia en el proceso judicial. Según los fiscales, estas preocupaciones se basan en que Arce habría declarado un domicilio que no corresponde a su residencia actual y carece de un empleo estable que garantice su permanencia en el país.

Mediante una carta escrita a mano y posteriormente difundida en redes sociales, el propio Luis Arce expresó su indignación. En ella, denunció que la ratificación de su encarcelamiento es una clara evidencia de la «vulneración al debido proceso» y calificó la medida de «carácter político». Lamentó profundamente lo que percibe como una presunción de culpabilidad y una situación de «absoluta indefensión».
Adicionalmente, el exmandatario sugirió que esta determinación judicial era «previsible», enmarcando la situación dentro de un contexto político específico. Señaló que: «Ante las medidas neoliberales que atentan contra los intereses del pueblo, necesitan chivos expiatorios y cortinas de humo». Esta declaración apunta a una posible estrategia gubernamental para desviar la atención pública.
La medida de detención preventiva se originó el pasado viernes, cuando un juez determinó que Arce debía permanecer en el penal de San Pedro por un período de cinco meses. Durante este tiempo, se llevarán a cabo las investigaciones por los presuntos delitos de conducta antieconómica e incumplimiento de deberes. La acusación fiscal señala que, como ministro de Economía bajo el gobierno de Evo Morales, Arce autorizó desembolsos del Fondo de Desarrollo Indígena Originario Campesino y Agropecuario (Fondioc) para proyectos que, según las investigaciones, nunca se concluyeron o solo se ejecutaron de manera parcial.
El Ministerio Público afirma que existe evidencia de que más de 3.500 proyectos financiados con estos fondos no fueron completados. Asimismo, se han detectado presuntos pagos dirigidos a cuentas particulares de líderes de organizaciones indígenas y campesinas. Es importante destacar que el proceso contra Arce se clasifica como ordinario, dado que los hechos investigados habrían ocurrido antes de su periodo como presidente.
Desde que finalizó su mandato presidencial el pasado noviembre, Luis Arce se ha dedicado a la docencia en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA). Actualmente se encuentra detenido en el sector conocido como ‘Posta’ dentro de la cárcel de San Pedro, un área considerada como uno de los espacios menos conflictivos del recinto penitenciario, donde comparte celda con otro recluso.
Cabe recordar que, en medio de un estricto operativo de seguridad, el exmandatario boliviano fue trasladado el viernes pasado desde las oficinas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de La Paz, donde se encontraba detenido desde el miércoles, hasta el penal de San Pedro. La cárcel está ubicada en las cercanías del centro histórico de la ciudad, lo que generó gran expectación mediática.

El traslado se efectuó en un vehículo con los vidrios polarizados. A su llegada al penal, Luis Arce aprovechó para dirigirse brevemente a los medios de comunicación congregados, declarando enfáticamente: «No nos hemos ido, estamos aquí, somos inocentes». Estas palabras reflejan su postura de defensa ante las acusaciones.
Fuente: Infobae