Ante el repunte de contagios en la temporada actual, la inmunización contra la influenza se erige como un pilar fundamental para mitigar las consecuencias más serias de esta enfermedad. Esto cobra especial relevancia ante la presencia de cepas como la temida gripe H3N2.
Profesionales de la salud, como el doctor Abel Salinas, recalcan la trascendencia de mantener una apuesta decidida por la vacunación. La experiencia reciente con la pandemia de COVID-19 y la probada efectividad histórica de las campañas sanitarias para controlar brotes virales son claros referentes.
“Recibir la dosis correspondiente es esencial y ha representado un cambio transcendental a nivel mundial en la última década”, afirmó Salinas en una entrevista reciente. Según el experto, estas estrategias han demostrado ser efectivas para controlar numerosos brotes, logrando así una notable reducción en la propagación de virus y disminuyendo el riesgo de complicaciones graves, tal como se evidenció con el COVID-19.
No obstante, el doctor Salinas advierte sobre una posible “falsa sensación de protección absoluta” y enfatiza la necesidad de mantener medidas complementarias. “Eso no significa que debamos dejar de lado otras acciones: el lavado de manos, el uso de mascarilla cuando se presentan síntomas —sea o no un resfriado— y, si no podemos diferenciarlos con facilidad, la recomendación es utilizar mascarilla. Además, se debe evitar la presencia en aglomeraciones”, detalló.

Respecto a la inquietud de la ciudadanía sobre si las vacunas impiden el contagio, el especialista aclaró que, si bien en el caso del COVID-19 la aplicación no erradicó las infecciones por completo, sí jugó un rol crucial en evitar que los casos derivaran en cuadros graves o fatales. Esta misma lógica, con sus particularidades, se aplica a la protección contra la influenza.
Acerca de variantes específicas, como la denominada “K”, Salinas explicó que aún no existe un inmunizante diseñado de forma exclusiva para ella. Sin embargo, la cobertura actual proporciona una defensa significativa contra las manifestaciones más severas de la enfermedad, disminuyendo la probabilidad de requerir hospitalización, ingreso a unidades de cuidados intensivos o, en el peor de los casos, fallecimiento.
En este sentido, las fórmulas existentes, aunque no cubran todas las variantes emergentes, sí representan una barrera robusta contra el desarrollo de síntomas críticos.
Uno de los retos inherentes a la influenza, según destacó el exministro de Salud, es su constante capacidad de mutación. Surgen nuevas variantes que requieren tiempo para que la ciencia desarrolle soluciones específicas. Mientras tanto, la recomendación es aprovechar las alternativas de protección disponibles, priorizando a los grupos más vulnerables: niños, adultos mayores, gestantes y personas con enfermedades crónicas.

En el contexto actual, el doctor Salinas reitera que la combinación de la inmunización con hábitos de higiene y prevención es la estrategia más efectiva para mermar el impacto de la gripe H3N2. Recomienda enfáticamente el uso de mascarilla ante cualquier síntoma respiratorio, incluso si no se confirma un resfriado, y aconseja evitar lugares concurridos.
El mensaje final de los expertos es claro: no esperar a la vacuna perfecta para cada mutación. Es vital aprovechar la protección que ya brindan las dosis disponibles. De esta forma, se podrá reducir la severidad de los cuadros clínicos y, consecuentemente, salvaguardar la salud y la vida de la población ecuatoriana ante futuras oleadas de influenza.
Fuente: Infobae