El fascinante mundo del cine une hoy a dos talentos que están redefiniendo sus carreras: Teyana Taylor y Oscar Isaac. Ambos se encuentran en la cúspide, protagonizando producciones de alto perfil que prometen marcar el año: Frankenstein, bajo la dirección del maestro Guillermo del Toro, y One Battle After Another, cortesía de Paul Thomas Anderson. En una reveladora conversación, estos artistas exploran su admiración mutua, desentrañan las profundidades del arte, la interpretación y los desafíos de la vida personal.
Trayectorias y la Audacia de Reinventarse
Teyana Taylor, quien conquistó al mundo primero como cantante y coreógrafa, compartió con franqueza las dudas que enfrentó al dar el salto a la actuación. «Acababa de retirarme de la música y pensé: ‘Quiero volcarme en todo lo demás que amo. No quiero quedarme atrapada en una sola caja’«, confesó, añadiendo que «todos decían: ‘No creemos que sea inteligente’. Cuando di ese salto de fe, sentí miedo, pero sabía que debía recorrer ese camino”.

Su incursión en One Battle After Another como Perfidia Beverly Hills llegó apenas un mes después de su despedida de los escenarios musicales. Taylor atribuye este giro a un plan mayor: «Eso solo puede ser obra de Dios. Sabía que tenía algo que demostrar; tenía trabajo por hacer».
Por su parte, Oscar Isaac reflexionó sobre la esencia de la vocación artística. «He estado pensando en esa palabra: ‘vocación’. ¿Cuál es nuestro llamado? La actuación es parte de eso; la música, en tu caso. Pero la fuente es algo más profundo. Siento que accedes a esa fuente«, comentó, destacando la «autenticidad emocional excepcional» de Taylor.

Métodos y La Profundidad en la Construcción de Personajes
La conversación para Variety profundizó en las técnicas que emplean para dar vida a sus personajes. Teyana Taylor detalló su particular método de «color-coordinación» emocional para encarnar a Perfidia. Explicó cómo navegaba las distintas emociones: «Cuando miro a la bebé Willa, ese es mi espacio suave. Así que soy rosa. Pero cuando subo los ojos, soy instantáneamente roja. Y cuando salgo, con esa nueva conciencia, soy azul”. Esta estrategia le permite «navegar las diferentes capas emocionales de sus personajes», descubriendo matices en el momento.
Oscar Isaac, al prepararse para interpretar a Victor Frankenstein, subrayó la importancia de establecer límites entre la vida personal y la profesional mediante rituales. «He empezado a incorporar un ritual. Llego por la mañana y hago un pequeño ritual para preparar mi sistema nervioso. Agradezco a los ancestros y comienzo desde un lugar de apertura. Y al final del día, aún más importante, hago otro ritual para decir: ‘Gracias, cuerpo. Gracias por estar abierto, ahora puedes soltar’«, compartió.
Desafíos Emocionales y Escenas Clave

Ambos artistas no eludieron los momentos más intensos de sus proyectos recientes. Taylor describió la dificultad de dar vida a un personaje que lidia con la «depresión posparto y soledad». «Encontrar esas capas, eso es lo mío. Pero al mismo tiempo, estoy lidiando con esto, y nadie aparece, y solo me tengo a mí misma«, confesó.
Para Isaac, la «última escena entre la criatura y Victor en Frankenstein» se erigió como una de las más complejas. «Lo realmente difícil es cuando no funciona, cuando aparece la autoconciencia«, admitió.
Ante la curiosidad de Taylor sobre si sentía remordimiento al interpretar la violencia de Victor, Isaac fue categórico: «No. No se suponía que debiera sentirlo. Cuando te gritas a ti mismo, ¿te sientes mal por hacerlo? Así lo pensaba yo».

La conversación también abordó la relación entre creador y criatura como una metáfora de la paternidad, las expectativas y la pérdida de control. «He tenido que detenerme también, tratando a tus hijos como extensiones de ti mismo, como objetos de orgullo o vergüenza«, reflexionó Isaac, comparándolo con la versión extrema del personaje de Victor.
Sinergia en el Set: Colaboraciones y Química
El intercambio cultural también se centró en la dinámica de trabajo con colegas y directores. Isaac compartió su primera impresión de Jacob Elordi, quien interpreta a la criatura: «Nos conocimos una vez, brevemente, en la oficina de Guillermo. La primera vez que lo vi como la criatura fue en el set, el día que filmamos la última escena. No hubo construcción de química; hubo química en acción«. Destacó la «química en acción» y cómo abordaron la escena como «pura conciencia; por el otro, puro ego«.

Teyana Taylor relató su experiencia trabajando junto a Sean Penn y Leonardo DiCaprio. Describió el ambiente inicial como una «competencia de egos… Dos guerreros» en la escena del baño, pero resaltó la posterior calidez de Penn: «‘Te quiero. Soy muy fan tuyo’”.
Sobre DiCaprio, Taylor elogió su «horizontalidad en el set», destacando que la guía de Leo no se siente jerárquica. «Me encuentra donde estoy. Mi trabajo es estar presente para mis compañeros de escena, para mi director y mis directores de fotografía«, afirmó.

El diálogo concluyó con una profunda muestra de respeto y admiración mutua, evidenciando la energía y verdad que Isaac percibe en el trabajo de Taylor, sellando así un encuentro inspirador entre dos artistas en plena efervescencia creativa.
Fuente: Infobae