Un momento de pánico estuvo a punto de empañar la magia de «El Grinch». El aclamado actor Jim Carrey, en su icónico papel del gruñón verde, demostró su instinto protector al detener la filmación de una escena que ponía en peligro a su joven compañera de reparto, Taylor Momsen, quien en ese entonces contaba con tan solo siete años. Este conmovedor episodio, revelado por la propia Momsen, formó parte de la historia detrás de cámaras del clásico navideño dirigido por Ron Howard, marcando además el debut cinematográfico de la actriz en una superproducción de Hollywood.
Según el relato de Momsen, el incidente ocurrió durante una toma particularmente compleja que exigía un alto nivel de precisión técnica y se desarrollaba en exteriores. Carrey, con su característico compromiso con el personaje, reaccionó de forma inmediata al detectar el peligro inminente, dando la orden de «¡Corten!» para asegurar la integridad de la niña. Esta acción, que evidenció el profesionalismo y la humanidad del actor, quedó grabada en la memoria de Momsen como un gesto de genuino cuidado.
Una peligrosa secuencia en trineo
La escena en cuestión involucraba un descenso en trineo por una ladera. Sin embargo, no se trataba de un mero atrezo, sino de un vehículo real impulsado por un resorte gigante, diseñado para simular movimientos bruscos y controlados. Este mecanismo, aunque técnicamente sofisticado, generaba un balanceo intenso que añadía un elemento de riesgo a la acción.

Mientras Carrey, fiel a la energía desenfrenada del Grinch, se inclinaba y actuaba con exageración, Momsen estuvo a punto de perder el equilibrio y caer del trineo. El actor, al percatarse del peligro, reaccionó instantáneamente, gritando la detención de la filmación y asegurándose de que la pequeña estuviera bien. La actriz, en ese momento, no era plenamente consciente de la gravedad del riesgo, divirtiéndose con la escena, pero la rápida reacción de Carrey puso de manifiesto la atención constante a la seguridad en el set.
El lazo profesional entre Carrey y Momsen
Taylor Momsen ha destacado en varias ocasiones que durante el rodaje de «El Grinch», siempre se sintió «muy segura junto a Jim Carrey». A pesar de su corta edad, pudo apreciar de cerca el compromiso total del actor con su personaje, incluso con la exigencia de interpretar a una figura tan caricaturesca y físicamente demandante.

La seriedad profesional de Carrey, según el testimonio de Momsen, le dejó una impresión duradera sobre la disciplina y el esfuerzo necesarios para cualquier actor en una producción de gran envergadura. Por su parte, Jim Carrey también ha elogiado a Momsen, describiéndola como una «niña excepcionalmente precoz», con una inteligencia y un talento poco comunes para su edad. Destacó su ritmo cómico y su profesionalismo en cada toma.

Un reencuentro 25 años después
Durante la filmación de «El Grinch», Taylor Momsen nunca vio a Jim Carrey sin su caracterización, ya que todas sus interacciones se dieron con el actor completamente maquillado y disfrazado. La primera vez que lo conoció sin el traje fue en el estreno de la película.
Más de dos décadas y media después, en noviembre, ambos artistas se reencontraron públicamente en la ceremonia de ingreso al Salón de la Fama del Rock and Roll, un emotivo momento que inmortalizaron posando juntos para los fotógrafos.
Fuente: Infobae