La industria de los videojuegos se encuentra ante un hito inesperado con la llegada de Codex Mortis a la plataforma Steam. Este título, autodenominado como el primer videojuego desarrollado íntegramente por inteligencia artificial (IA), ha encendido un apasionado debate sobre el futuro de la creación interactiva. Su creador, bajo el enigmático seudónimo de Grolaf, presenta una propuesta que redefine los límites de la automatización en el desarrollo.
La demo de Codex Mortis ya está disponible para su descarga y, a pesar de la controversia que rodea su origen, ha logrado captar la atención de los jugadores. Las valoraciones iniciales en Steam reflejan un 67% de reseñas positivas, demostrando que, si bien el método de creación es disruptivo, la propuesta lúdica tiene un atractivo para una parte de la comunidad.

Hasta ahora, la IA se había integrado en el desarrollo de videojuegos como una herramienta de apoyo, asistiendo en la generación de arte, pruebas de calidad o creación de voces. Sin embargo, Codex Mortis rompe con este paradigma al presentarse como un proyecto donde cada elemento, desde el código hasta el diseño visual y sonoro, ha sido concebido por algoritmos. La intervención humana directa en el proceso creativo parece haber sido mínima o inexistente.
Según se desprende de la información proporcionada por Grolaf, el motor de este proyecto son herramientas de IA como ChatGPT y Claude Code. A diferencia de la mayoría de los estudios independientes que recurren a motores como Unity o Unreal Engine 5, Codex Mortis se asienta sobre TypeScript. Este lenguaje de programación es clave para que la IA pueda generar de forma autónoma la lógica del juego, incluyendo sistemas de ataque, habilidades, enemigos y la progresión general.
La arquitectura técnica detrás de Codex Mortis es, por tanto, poco convencional. El juego se apoya en librerías externas como PIXI.js para la parte visual y Electron para funcionar como una aplicación de escritorio, aprovechando tecnologías web. Si bien este enfoque permite a la IA operar sin necesidad de escritura de código manual, también presenta desafíos significativos. La corrección de errores se vuelve un proceso complejo y dependiente de la propia IA, ya que faltan las herramientas tradicionales de depuración y un control total sobre el funcionamiento interno del sistema.

En el plano audiovisual, la IA también ha sido la artífice. Las imágenes fueron creadas mediante modelos de lenguaje visual, las animaciones simulan movimiento a través de shaders en lugar de técnicas tradicionales, y la banda sonora fue generada algorítmicamente. El resultado visual presenta un estilo que algunos jugadores describen como difuso o genérico, una característica frecuente en contenido generado automáticamente, pero que se adapta a la propuesta del juego.
Jugablemente, Codex Mortis se inspira en el exitoso género popularizado por Vampire Survivors. Los jugadores se enfrentan a oleadas de enemigos, desbloquean habilidades y crean combinaciones para sobrevivir el mayor tiempo posible. Aunque la fórmula es conocida y ha sido replicada en el mercado independiente, el verdadero valor y la novedad de este proyecto residen en su innovador método de desarrollo.
La recepción inicial en Steam, con sus valoraciones mixtas (cercanas al 67% positivas), refleja la dualidad del proyecto. Por un lado, los usuarios reconocen el experimento técnico y el potencial de la IA para democratizar la creación de videojuegos. Por otro, surgen preocupaciones sobre la calidad del producto final y el posible impacto en la labor de los desarrolladores humanos.

Las discusiones en los foros de Steam evidencian esta división de opiniones. Mientras algunos ven en Codex Mortis una señal de alerta para el futuro de la industria, otros lo consideran una prueba temprana de una tecnología en evolución. Las críticas se centran en la posible falta de identidad artística y cohesión, aunque se reconoce su funcionamiento aceptable dentro de su género.
Actualmente, Codex Mortis se encuentra en fase de demo, sin fecha confirmada para su lanzamiento completo en Steam. Más allá de su potencial éxito comercial, este título ya ha cumplido un papel fundamental: catalizar la conversación sobre el alcance real de la inteligencia artificial en el desarrollo de videojuegos y las profundas implicaciones que esto podría acarrear.
Fuente: Infobae