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Lily Collins: Éxito, Lucha y Reconciliación Familiar

La esperada quinta temporada de «Emily en Paris» está a la vuelta de la esquina, y con ella, el carisma inconfundible de su protagonista, Lily Collins. Desde su debut en 2020, la serie se ha consolidado como un pilar para Netflix, conquistando a audiencias a pesar de las críticas por supuestos estereotipos.

Collins describe a su personaje, Emily, como un reflejo de la búsqueda universal de nuevas aventuras y experiencias. «Creo que lo que más me gusta de Emily es que siempre sigue a su corazón, ya sea de Chicago a París y ahora Roma», comentó recientemente, anticipando los nuevos giros de la trama.

La actriz ha protagonizado Emily en París desde 2020, uno de los títulos más populares de la plataforma.(Netflix)

Los Inicios de una Estrella

Nacida en Inglaterra en 1989, Lily Collins es hija del legendario músico Phil Collins y la actriz Jill Tavelman. Su incursión en la actuación comenzó a una edad muy temprana, apareciendo en la serie de la BBC Growing Pains con tan solo dos años. Sin embargo, fue en la adultez cuando su carrera despegó con fuerza.

Tras notables participaciones en películas como The Blind Side (2009), Mirror Mirror (2012), Love, Rosie (2014) y Cazadores de Sombras: Ciudad de Hueso (2013), Collins demostró su determinación de forjar su propio camino. Como ella misma declaró a Glamour en 2013: “Siempre quise hacerlo por mi cuenta. Nunca quise que nadie hiciera llamadas por mí. Un nombre puede abrir puertas, pero solo el carácter puede mantenerlas abiertas”.

Lily Collins en la película

Su reconocimiento internacional se consolidó con Rules Don’t Apply (2016), que le valió una nominación al Globo de Oro, y posteriormente con Emily en Paris, que la catapultó nuevamente a la contienda por el mismo premio en la categoría de mejor actriz de comedia o musical.

La Lucha Personal: Autoimagen y Desórdenes Alimenticios

En 2017, Lily Collins conmocionó al mundo al revelar públicamente su larga batalla contra los trastornos alimenticios desde la adolescencia. Lo hizo a través de su libro de ensayos Unfiltered: No Shame, No Regrets, Just Me, donde detalla las profundidades de su experiencia.

Los problemas se agudizaron a los 16 años, coincidiendo con el divorcio de sus padres. La joven Collins luchaba por asimilar el dolor y la confusión, mientras intentaba compaginar sus estudios con las demandas del modelaje y la actuación. La presión por mantener una figura ideal se transformó en una peligrosa obsesión.

“Entre la inanición, las pastillas para adelgazar, los laxantes y vomitar, no solo perdí toda mi energía, mi cuerpo empezó a apagarse”, relató la actriz, describiendo un proceso devastador que la llevó a la bulimia y a ocultar su sufrimiento a su madre durante años.

En su libro Unfiltered, la actriz detalla su lucha adolescente contra los trastornos alimenticios (EFE/ Nina Prommer/Archivo)

Los efectos fueron alarmantes: cabello y uñas quebradizos, ausencia de menstruación y un estado constante de agotamiento, ansiedad y mal humor. Su vida giraba en torno a dietas extremas, el uso de píldoras y un ejercicio compulsivo.

La recuperación fue un camino arduo, pero un punto de inflexión crucial llegó durante el rodaje de To the Bone (2017). En esta película, Collins interpretó a una joven con anorexia, un papel que, aunque arriesgado, se convirtió en una forma de sanación. «Aunque llevaba varios años en recuperación antes de la película, prepararme para el papel me permitió reunir información sobre los trastornos alimenticios con profesionales», compartió con Shape.

Collins confiesa el miedo que sintió ante la posibilidad de recaer: “Estaba aterrada de que la película me hiciera retroceder, pero tenía que recordarme que me contrataron para contar una historia, no para tener cierto peso”.

La actriz usó su papel en To the Bone como una forma de procesar su propia historia con los desórdenes alimenticios. (The Washington Post/Netflix)

Interpretar este papel fue, para ella, un acto catártico. «Fue un regalo poder ponerme de nuevo en unos zapatos que una vez había llevado, pero desde un lugar más maduro», afirmó. Su perspectiva sobre la salud cambió radicalmente: «Solía pensar que estar saludable era tener el músculo perfecto. Pero ahora ser saludable es cuán fuerte me siento. Es un cambio hermoso”.

Un Padre Ausente, un Vínculo Roto y la Reconciliación

La compleja relación con su padre, Phil Collins, estuvo intrínsecamente ligada a su lucha contra los desórdenes alimenticios. Tras la separación de sus padres cuando Lily tenía cinco años, ella se trasladó a Los Ángeles con su madre, mientras Phil permanecía en Londres. La distancia geográfica generó una profunda tristeza en la joven Collins.

“Porque mi papá estaba a menudo lejos, nunca quise hacer nada que lo mantuviera alejado aún más”, escribió en su libro. “Tenía miedo de que pensara que estaba enojada o que no lo quería. Y la verdad es que sí estaba enojada. Lo extrañaba y quería que estuviera ahí”.

Lily Collins creció lejos de su papá tras el divorcio de sus padres, una distancia que marcó profundamente su adolescencia. (Dave Allocca/Starpix/Shutterstock)

En la adultez, comprendió la influencia de la fama mundial de su padre en la dinámica familiar. En una entrevista con Radio Times, relató momentos de desconcierto al ver a desconocidos luciendo camisetas con el rostro de su padre. Con el tiempo, aprendió a diferenciar al artista del hombre: “Ese era Phil, y cuando estábamos en casa, ese era papá”.

Un nuevo desafío surgió cuando Phil Collins, a los 55 años, luchó contra el alcoholismo tras su retiro. La severa pancreatitis aguda que sufrió puso al músico al borde de la muerte. Esta etapa revivió en Lily recuerdos de una relación tóxica con un exnovio con problemas de alcohol.

“Al igual que con mi exnovio, intervenir y decir lo que pensaba fue una de las cosas más difíciles, frustrantes y dolorosas que he tenido que hacer nunca”, confesó. “Y una de las partes más duras fue que estaba fuera de mi control”.

Al final, cuanto más se negaban a admitir su problema, más sufría yo”, afirmó. “Me sentía tonta y menospreciada. Me sentía ridícula”.

La actriz canalizó sus emociones hacia él escribiendo una carta de perdón incluida en su libro de 2017 (Instagram/Lily Collins)

En su libro de 2017, Lily incluyó una carta de perdón a su padre: “Aunque no justifico algunas de tus decisiones, no podemos reescribir el pasado”, escribió. “Estoy aprendiendo a aceptar tus acciones y a expresar cómo me hicieron sentir… A honrar la tristeza y la ira”.

Esta reconciliación se hizo tangible. En 2022, Lily acompañó a su padre en el último concierto de Genesis. Y en el Día del Padre de 2024, le dedicó un emotivo mensaje: “Te mando más abrazos que nunca y estoy agradecida por ti hoy y siempre… Te amo hasta la luna y de regreso”.

Hoy, a sus 36 años, Lily Collins vive un momento cumbre en su carrera, disfrutando del éxito de «Emily en Paris». Además, ha construido su propia familia: está casada con el director Charlie McDowell desde 2021, y en 2025 dieron la bienvenida a su hija, Tove, a través de gestación subrogada.

Fuente: Infobae

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