La aparición de una nueva variante de influenza, la H3N2, está en el radar de las autoridades sanitarias a nivel global. Sin embargo, se reitera que no existe una «cura mágica» que erradique el virus de forma inmediata. El enfoque médico se concentra en manejar los síntomas y, sobre todo, en prevenir complicaciones, especialmente en los sectores de la población más vulnerables.
La vacunación anual contra la influenza se erige como la estrategia fundamental para mitigar la severidad de los casos y disminuir la necesidad de hospitalizaciones. Así lo ha comunicado la Secretaría de Salud de México, tras confirmar el primer caso del subclado K de la influenza A H3N2 en el país. Afortunadamente, el paciente se recuperó satisfactoriamente con tratamiento antiviral ambulatorio, sin desarrollar complicaciones.
Instituciones como el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) y el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE) jugaron un papel crucial en la identificación y manejo oportuno del caso. Subrayaron que, a pesar de la novedad del subclado K, su tratamiento es el mismo y la principal herramienta de defensa sigue siendo la vacunación.

La llamada «supergripe H3N2» ha sido detectada en naciones como Reino Unido, Japón, Estados Unidos, Canadá y España. Se anticipa un repunte de contagios durante diciembre, impulsado por el aumento de los viajes internacionales. En México, hasta la semana epidemiológica 49, la H3N2 representa el 16,2% de las infecciones de influenza confirmadas, sumando 154 casos registrados.
Los síntomas característicos de la H3N2 tienden a ser más intensos y persistentes que los de otras cepas gripales. Entre los más comunes se incluyen fiebre superior a 38°C, fatiga extrema, intensos dolores de cabeza, congestión nasal, escalofríos, sudoración profusa, dolor de garganta, tos seca persistente y dolores musculares y corporales generalizados.
En algunos casos, particularmente en niños y adultos mayores, pueden manifestarse vómitos y diarrea. La enfermedad puede prolongarse hasta por tres semanas y, en escenarios severos, derivar en complicaciones serias como neumonía bacteriana, infecciones de oído o de pecho.
La Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE) en España y la Organización Mundial de la Salud (OMS) concuerdan en que el abordaje principal es sintomático. El tratamiento se basa en el reposo absoluto, una adecuada hidratación, el control de la fiebre y la búsqueda de atención médica profesional ante un agravamiento de los síntomas. La OMS aconseja a quienes presenten síntomas leves permanecer en casa, descansar, beber abundantes líquidos y acudir al médico si la condición empeora.

Los grupos de mayor riesgo frente a la H3N2 incluyen a adultos mayores de 65 años, niños menores de cinco años, mujeres embarazadas, personas con patologías pulmonares, cardíacas, renales, hepáticas, metabólicas, trastornos del neurodesarrollo, o afecciones sanguíneas, así como individuos con comorbilidades preexistentes. Para estos sectores, la vacunación temprana y la atención médica oportuna son vitales.
Las autoridades sanitarias hacen un llamado a reforzar las medidas preventivas básicas: el lavado frecuente de manos, el uso de mascarillas en sitios concurridos, el distanciamiento de personas enfermas, la higiene al toser o estornudar, y la desinfección de superficies de uso común.
Adicionalmente, se recomienda encarecidamente acudir a los centros de salud para recibir las vacunas correspondientes a la temporada invernal, las cuales incluyen la de influenza, COVID-19 y neumococo, conforme a los esquemas de vacunación vigentes.
La Secretaría de Salud enfatizó la efectividad de estas vacunas: «Estas vacunas son efectivas para reducir riesgos, prevenir complicaciones e internamientos y proteger la salud, especialmente de niñas y niños, personas adultas mayores, mujeres embarazadas, personal de salud y personas con comorbilidades”. Ante la manifestación de síntomas o un diagnóstico confirmado de influenza, el consejo oficial es buscar atención médica sin demora y, de ser indicado por un profesional, iniciar el tratamiento antiviral estándar.
Fuente: Infobae