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Frío y defensas nasales: Científicos revelan secretos ancestrales

Ese viejo refrán materno de «cúbrete el cuello» cobra ahora un nuevo sentido avalado por la ciencia. Lo que antes parecía un consejo de abuela exagerado, hoy se perfila como una estrategia inteligente para sortear los resfriados. El Doctor Felices, conocido divulgador en redes sociales, nos desvela la íntima conexión entre el frío y nuestra resistencia a los virus, poniendo el foco en un órgano insospechado: la nariz.

Lejos de ser un simple pasaje para el aire, nuestra cavidad nasal es una auténtica fortaleza biológica. La mucosa nasal no solo actúa como una barrera física contra invasores microscópicos, sino que además despliega un ejército de minúsculas estructuras llamadas vesículas extracelulares. El Doctor Felices las describe poéticamente como “un enjambre de drones defensivos”, encargados de neutralizar virus antes de que penetren en nuestro organismo.

El inconveniente surge cuando las bajas temperaturas afectan a nuestra nariz. Investigaciones recientes demuestran que una merma de tan solo cinco grados Celsius en la mucosa nasal puede disminuir a la mitad la efectividad de estas vesículas protectoras. Esto significa que, literalmente, el frío debilita nuestras defensas innatas. Ante este panorama, el especialista comparte tres acciones sencillas y cotidianas que marcan una gran diferencia durante los meses gélidos.

El Secreto Está en la Nariz: Estrategias para Combatir el Frío

1. Protege tu Nariz del Frío Directo: El consejo parece elemental, pero a menudo lo pasamos por alto. El Doctor Felices enfatiza que “la puntita de la nariz fría es comprar lotería para que un virus te infecte”. La clave está en usar la bufanda de manera estratégica, cubriendo la nariz especialmente en exteriores fríos para crear un microclima cálido. Esto permite que la mucosa nasal mantenga su temperatura ideal y, por ende, su capacidad defensiva intacta.

2. Prioriza la Respiración Nasal: Cuando el frío nos azota y la congestión aparece, es común recurrir a la respiración bucal. Sin embargo, esto es un grave error. Al respirar por la boca, desactivamos la primera línea de defensa nasal. Los pelos de la nariz, aunque a veces olvidados, son cruciales para atrapar partículas y bacterias. Si el aire entra directo por la boca, los virus pueden llegar a la garganta sin filtro alguno. Por ello, siempre que sea posible, es fundamental respirar por la nariz.

En la imagen se observa una toalla doblada, un vaso de agua caliente con vapor, un frasco de spray nasal y una caja de pañuelos desechables sobre una superficie de baño. (Imagen Ilustrativa KCH FM)

3. Inhala el Vapor de Bebidas Calientes: Las bebidas calientes son un clásico invernal, pero su beneficio va más allá del calor interno. El Doctor Felices recomienda aprovechar el vapor que desprenden estas infusiones. Respirar suavemente este vapor ayuda a mantener la mucosa nasal hidratada y caliente, un entorno perfecto para que nuestras defensas funcionen a pleno rendimiento. No se trata de inhalaciones forzadas, sino de un gesto natural.

En definitiva, si bien es imposible erradicar por completo los resfriados, estos hábitos sencillos pueden fortalecer significativamente nuestras defensas. Mantener la nariz caliente, utilizarla como principal vía de respiración y cuidar su salud son estrategias accesibles para todos. Quizás, después de todo, aquellos consejos de infancia escondían una sabiduría práctica que la ciencia hoy valida. ¡Parece que las madres y abuelas tenían razón!

Fuente: Infobae

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