La Fórmula 1 tiene un nuevo monarca: Lando Norris. El piloto británico se alzó con su primera corona mundial tras sellar su destino en el podio del Gran Premio de Abu Dhabi. Este triunfo no solo lo consagra como el mejor de la temporada 2025, sino que también le otorga acceso a un selecto club de leyendas y a una serie de distinciones que marcan un antes y un después en su carrera.
Con una trayectoria de 75 años, la Fórmula 1 ha visto a 35 pilotos coronarse campeones. Sorprendentemente, el premio que distingue al monarca de la temporada ha mantenido su esencia a lo largo del tiempo. Es crucial destacar que la FIA y la propia organización del campeonato no otorgan premios económicos directos a los pilotos por ganar el título. La distribución de los fondos de premios se canaliza a través de los equipos, regida por complejas fórmulas establecidas en el Acuerdo de la Concordia. Sin embargo, el trofeo del campeón es, sin duda, uno de los galardones más codiciados y cargados de historia en el deporte motor.
La codiciada copa que corona al campeón es una obra de arte. Está fabricada en plata de ley y bañada en oro, con un peso considerable de 5,5 kilogramos. Su valor simbólico se eleva aún más al llevar grabadas las firmas de todos los pilotos que previamente ostentaron el título de campeón mundial.
Este prestigioso galardón, conocido oficialmente como el Trofeo del Campeonato Mundial de Pilotos de la FIA de Fórmula 1, tiene una particularidad: no se queda permanentemente con el campeón. Durante el año de su reinado, el trofeo se exhibe en las instalaciones del equipo ganador. No obstante, una vez que concluye la siguiente temporada, debe ser devuelto a la FIA para ser entregado al nuevo monarca.
Aquellos pilotos que deseen conservar una réplica de este icónico trofeo deberán tramitar su adquisición de forma personal. La entrega formal del reconocimiento se lleva a cabo tradicionalmente en la Gala Anual de Premios de la FIA, un evento que en esta edición tendrá lugar en la ciudad de Taskent, Uzbekistán. En esta ceremonia, también se premia a los campeones de otras disciplinas automovilísticas bajo la égida de la FIA.
La ceremonia de entrega del trofeo suele realizarse días después de que la bandera a cuadros decreta al campeón de la temporada. Esta modalidad permite a la FIA asegurarse de que todas las posibles revisiones técnicas, sanciones o apelaciones se hayan resuelto satisfactoriamente, garantizando así que el reconocimiento se entregue al legítimo ganador una vez que todos los procesos reglamentarios han concluido.
Además del trofeo, el piloto que se corona campeón adquiere un derecho exclusivo: la elección del número 1 para su monoplaza durante la siguiente temporada. Este número está reservado únicamente para el vigente campeón y ha sido lucido históricamente por figuras de la talla de Michael Schumacher y Max Verstappen. Sin embargo, los pilotos tienen la potestad de renunciar a este privilegio y optar por su número personal, una decisión que ya han tomado reconocidos corredores como Lewis Hamilton.
En lo que respecta a los incentivos económicos, si bien la FIA no otorga premios directos, el equipo de McLaren, escudería para la que Norris compite desde 2019, tiene la facultad de establecer bonos por objetivos. Informes de medios especializados, como el diario deportivo español Marca, sugieren cifras impresionantes: un bonus de cinco millones de euros por el campeonato, sumado a bonificaciones por sus siete victorias, lo que podría ascender a un total de 30 millones de euros en 2025. Si se considera su salario base, estimado en unos 20 millones de euros, más los premios por resultados individuales y el título mundial, el joven piloto británico podría embolsarse cerca de 30 millones de dólares en total durante el año.
Más allá de los galardones tangibles, el significado emocional de este logro es incalculable. En sus propias palabras, durante la ceremonia de premiación, Norris expresó la profundidad de su emoción: «Soy campeón del mundo, ¡oh, Dios mío! No había llorado en mucho tiempo. No creía que iba a llorar, pero lo hice. Ha sido un viaje largo. Quiero darle las gracias a los chicos, a todo el mundo en McLaren; a mis padres. No estoy llorando».
En la euforia post-carrera en el circuito de Yas Marina, Lando también reflexionó sobre sus inicios y la importancia de su círculo cercano: «Mi madre, mi padre, ellos son los que me han ayudado siempre, desde los comienzos». Respecto a la intensa competencia y el nivel de sus rivales, añadió: «Quiero felicitar a Max y a Oscar, mis dos principales rivales durante toda la temporada. Ha sido un placer correr contra ellos dos. Ha sido un honor. He aprendido un montón de ambos, también; así que lo he disfrutado».
Con esta victoria, Norris se une a un selecto grupo de once pilotos británicos que han sido coronados campeones mundiales en la máxima categoría del automovilismo. «Ha sido un año largo. Pero lo hemos conseguido. Estoy muy orgulloso por todos en el equipo», declaró el piloto tras sellar su merecido campeonato.
Fuente: Infobae