En el corazón del country Miraflores, un terreno pequeño y aparentemente limitado se transformó en el escenario de un proyecto arquitectónico que prioriza la luz natural y la conexión con el entorno.
El arquitecto Martín Gómez diseñó una vivienda que desafía las convenciones al orientar los espacios principales hacia la calle y no hacia el jardín, como suele ser habitual. Este enfoque permitió aprovechar al máximo la luz solar y las vistas hacia un campo de golf con eucaliptos, ubicado al otro lado de la calle.

El proyecto, encargado por un matrimonio joven con tres hijos, se centró en una distribución estratégica de los espacios. Gómez explicó que los dormitorios, organizados como tres suites, fueron orientados hacia el campo de golf para maximizar la exposición al sol durante el día. En la planta baja, el living también se diseñó con esta orientación, mientras que el jardín y la pileta se integraron como áreas complementarias para el disfrute familiar y social.

Diseño funcional y materiales nobles
La vivienda se concibió como un volumen compacto de hormigón armado visto, con grandes ventanales protegidos por parasoles de madera de lapacho. Esta elección no solo responde a una cuestión estética, sino también funcional, ya que los parasoles permiten controlar la incidencia del sol y garantizar privacidad.
Fuente: Infobae.