En esta segunda semana de diciembre, Guayaquil ya entró en un escenario de transición entre la época seca a lluviosa.
En varios sectores de la urbe, la tarde del jueves pasado, ciudadanos se sorprendieron por una precipitación de intensidad entre leve a moderada.
Por ello, muchos debieron usar paraguas y cubrirse con toallas, fundas o improvisar con lo que contaban en sus bolsos y mochilas. Además, el tráfico resultó complicado por la presencia de calzada mojada. Los choferes debieron disminuir la marcha de sus autos y tuvieron complicaciones en la visibilidad en sus traslados.
Boris Malavé, técnico del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi), explicó que varios factores inciden en la actual situación de transición hacia la época de lluvias, como la presencia de la zona convergencia intertropical, que llega a esta área de acuerdo a la época, el aumento de vientos desde la parte noreste transportando humedad de el alto de Bolivia y amazonía brasileña, así como el aumento de la temperatura superficial del mar frente a las costas ecuatorianas, y ondas tropicales.
“El Niño 1+2 se mantiene cálido (frente a las costas), este aire cálido más sumado a los vientos alisios nos ayuda a sentir ese calor en la noche…estas ondas influyen también, consisten en que aumenten la intensidad de precipitación y la fuerza de la humedad”, expuso.
Actualmente, los factores presentes se reflejan en las calles con lluvias y variación de temperaturas.
Así, por ejemplo, en Guayaquil se convive con temperaturas máximas de alrededor de 35 grados Celsius (°C) y además la temperatura mínima en las noches ha aumentado a 24 °C.
En semanas previas, la temperatura mínima se ubica entre 21 a 22 grados Celsius (°C) y actualmente se elevó a 23 hasta 24°C. De igual manera, la temperatura máxima ha evidenciado dos grados por sobre sus valores anteriores.
“La temperatura mínima y humedad comienzan a aumentar, con saturación de humedad de entre 60 % a 100 %, que ya es cuando se registran precipitaciones que hemos presenciado, ya sentimos ese calor tanto en la noche y madrugada”, explicó.
El jueves pasado, los sitios donde se concentró la mayor cantidad de agua lluvia fueron el sector de Pantano Seco, cerca de Los Ceibos (29,4 mm de lluvia), seguido de Javier Salitral (19,4 mm de agua) Terranostra (16,4 mm de agua) Cami Trinipuerto en la Trinitaria (10,4 mm de agua) y Cisne 2 (13,3 mm de agua).
A su vez, la estación aeropuerto, que se toma en consideración en los registros históricos, tuvo apenas 1,2 mm de agua. “Esto quiere decir que precipitaciones fueron más para parte del sur y oeste”, detalló Malavé.
Para este mes, Guayaquil aún esté lejos de alcanzar el promedio histórico tomando en consideración la estación aeropuerto, que acumula los registros históricos de los 30 años recientes. Ahí se tiene un promedio histórico mensual 56,1 milímetros de agua en diciembre.
Para este mes, según el técnico, se prevé que hayan días que no hayan lluvias y otros que se presenten entre leves a moderadas. Aquello estará acompañado de escenarios de aumento de humedad y además de radiación ultravioleta de intensidad.
“Estamos pasando por una variación climática, habrá eventos atenuaciones y también precipitaciones puntuales o extremas, con un solo pico”, acotó el técnico de pronósticos, quien agregó que históricamente la época lluviosa ya se inicia en enero.
En los próximos días, el Inamhi estima que se presentarán lluvias de intensidad variable en Guayas, Manabí, Los Ríos, y Santo Domingo. Para ello, se emiten boletines informativos sobre alertas meteorológicas hacia la Secretaría de Riesgos y municipalidades para prevenir escenarios adversos. (I)
Fuente: El Universo