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Municipios destinaron el 40 % de su contratación pública a obras físicas

El mantenimiento vial ha sido una de las prioridades del Municipio de Guayaquil en este año, hasta octubre. En estos diez meses, el cabildo ha adjudicado más de $ 30 millones en estas tareas, debido a que la calzada de muchas avenidas y calles presentan “baches, piel de cocodrilo y fisuras”.

Esa fue la problemática que expuso la institución para asignar, por $ 9 millones, el arreglo de las vías del suburbio. El 13 de septiembre pasado se firmó el contrato con la firma Concreto y Prefabricados para que realice el mejoramiento y la pavimentación a lo largo de 80,8 kilómetros, durante un año.

“Una nueva estructura de pavimento a las calles” y “realizar trabajos de fresado y recapeo, o reemplazo de paños de hormigón en tramos de las vías o carpeta de rodadura” es lo que se requiere en estas vías, según el cabildo porteño, entidad que encabeza las contrataciones públicas municipales con $ 187,2 millones y ocupa el cuarto lugar entre las instituciones públicas que más recursos han adjudicado este año, según el Servicio de Contratación Pública (Sercop).

En total, los 221 gobiernos locales han destinado en este 2024 —hasta octubre— 88.341 contratos de obras, bienes, servicios, consultorías y seguros por un monto de $ 1.254 millones, $ 300 millones más que en el mismo periodo del año pasado.

El 49 % de estos recursos municipales lo concentran quince municipios, entre ellos Guayaquil (Guayas), con $ 187,2 millones; Quito (Pichincha), con $ 118,1 millones; Cuenca (Azuay), con $ 49,4 millones; Samborondón (Guayas), con $ 38,8 millones; Milagro (Guayas), con $ 31,3 millones; Ambato (Tungurahua), con $ 27,3 millones; Daule (Guayas), con $ 24,5 millones; Yantzaza (Zamora Chinchipe), con $ 24,5 millones; Portoviejo (Manabí), con $ 20,2 millones, y Manta (Manabí), con $ 17,5 millones.

Estas cifras no incluyen las adquisiciones de las empresas públicas de los cabildos. Si se consideraran esas compras, Quito superaría los $ 373 millones. Solo la Empresa Metropolitana Metro de Quito asignó $ 82 millones en dos contratos para el mantenimiento de los sistemas de infraestructura, electromecánicos, telecomunicaciones y de energía de la línea del Metro.

En el caso de Guayaquil suman $ 227 millones con contratos como, por ejemplo, la nueva terminal terrestre Costa que adjudicó en julio pasado la fundación Terminal Terrestre por $ 10,2 millones y que tiene un 15 % de avance. En tanto que Cuenca llegaría a los $ 125 millones, rubro que incluye los $ 7 millones que adjudicó la Empresa Pública Municipal de Telecomunicaciones, Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Cuenca (Etapa EP) para redes de agua potable y alcantarillado en ese cantón.

Entre las adjudicaciones más costosas de los cabildos, sin contar las empresas públicas, están el barrido, la recolección y el transporte de los desechos sólidos no peligrosos que el Municipio de Milagro (Guayas) contrató a mediados de octubre por $ 25 millones, monto que incluye vehículos (nueve recolectores, dos volquetas y dos camionetas), personal, carretas, contenedores. Cada tonelada recolectada cuesta $ 60, $ 24,6 más que el servicio que da el consorcio Urvaseo-Valango en Guayaquil ($ 35,34).

Este servicio actualmente es administrado por el mismo cabildo y cubriría a menos del 50 % de la población. Esta es una de las razones que expuso la entidad, en el proceso de contratación, para requerir un proveedor. En este caso, el Consorcio Ecoaseo Milagro fue elegido para este trabajo, que está en la fase de implementación hasta enero próximo. Luego se iniciará el plazo de siete años de ejecución.

Destino de recursos

A diferencia de las instituciones del Ejecutivo, que han priorizado la compra de bienes y servicios este año (hasta octubre), los cabildos han destinado la mayor parte de sus contrataciones a la obra pública.

En ese rubro se incluye, por ejemplo, el mantenimiento de 10,5 kilómetros de la vía a Samborondón que adjudicó el cabildo de ese cantón por $ 15 millones; alcantarillado pluvial, aceras, bordillo y adoquinado de dos barrios del Coca que contrató el cabildo de Francisco de Orellana por $ 11,4 millones; y construcción de camineras y peatonales en Aguarico por $ 5,7 millones.

No obstante, ese 40,8 % en obras es considerado insuficiente por Luis Alberto Andrade, experto en contratación pública, exdirector del Sercop y docente de la Universidad Andina Simón Bolívar.

“La función principal de los gobiernos autónomos descentralizados (GAD) es dotar de obra pública a sus respectivas circunscripciones territoriales, si menos de la mitad del presupuesto se ejecuta en obras significa que tal vez tengo que reorientar la planificación de estos GAD para atender a la ciudadanía”, indicó y refirió que la inversión en obras “debería ser al menos del 70 %”. “Y si encontramos que en mi presupuesto estoy gastando entre bienes y servicios lo mismo que en obra significa que de alguna manera no estoy cumpliendo mis fines como municipalidad”.

En este caso, según cifras del Sercop, los cabildos asignaron el 52,3 % ($ 656,2 millones) en servicios, entre ellos de seguridad y de limpieza para las mismas entidades, y bienes muebles, como equipamiento y vehículos. Por separado, los servicios significan el 29,6 % ($ 371,5 millones), y los bienes, el 22,7 % ($ 284,7 millones).

A estos rubros le sigue el 4,9 % ($ 60,9 millones) que fue para consultorías, y el 2 % restante ($ 25,2 millones), para seguros. En este último caso, apuntó el especialista, existe la obligación legal de que todos los bienes nacionales deben estar asegurados. En este ramo, el cabildo capitalino contrató la cobertura de los bienes de la primera línea del Metro de Quito y las propiedades muebles e inmuebles del Municipio por un total de $ 11 millones.

El 87 % de las compras, por régimen común

De los $ 1.254,4 millones que han adjudicado los 221 municipios del país en 88.341 obras, bienes y servicios, el 87,4 % ($ 1.096,8 millones) se contrató a través del régimen común, que incluye subastas, licitaciones, cotizaciones, catálogo electrónico, entre otros; el 8 % ($ 100,8 millones) se adjudicó por régimen especial, entre ellos contrataciones administrativas, comunicación social, obras artísticas, repuestos, servicios únicos; y para el restante 4,6 % ($ 56,7 millones) de las adquisiciones se utilizaron otros procedimientos de contratación, como ínfimas cuantías, emergencias, adquisición y arrendamiento de bienes, según registros del Servicio de Contratación Pública.

Agosto, el mes en que más se contrató

A partir del segundo semestre de este año, los cabildos han aumentado sus contrataciones de obras, servicios y bienes, según los registros del Servicio de Contratación Pública (Sercop). En julio se registraron $ 140,8 millones en adjudicaciones, $ 9 millones más que en el mes anterior; en agosto sumó cerca de $ 30 millones y alcanzó los $ 168,6 millones; en septiembre bajó a $ 159,4 millones; y en octubre disminuyó a $ 138,6 millones. Es decir, en los últimos cuatro meses superaron los $ 607 millones, apenas $ 40 menos que en los primeros seis meses de 2024 ($ 647).

Las compras se centran en estos últimos meses, porque el año fiscal se cierra este mes de diciembre, explicó Narcisa Medranda, profesora investigadora de la Universidad Politécnica Salesiana de Quito, que trabaja en temas de transparencia, comunicación, ciudadanía y democracia. “El presupuesto anual deben terminarlo hasta la primera semana de diciembre, si se quedan con dinero obedece a que no han hecho obras, no han trabajado, por lo tanto el año que viene les reducirán el presupuesto, por ende la mayor contratación la tendrán desde junio hasta noviembre”. (I)

Fuente: El Universo

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