Un grupo de combatientes colombianos habría participado en operaciones militares junto a las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) de Sudán, luego de ser reclutados por una empresa de seguridad cuyos propietarios tienen estrechos lazos con la cúpula gobernante de Emiratos Árabes Unidos.
La información consta en un informe confidencial elaborado por investigadores de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), al que tuvo acceso el diario estadounidense The New York Times. El documento fue presentado ante el Consejo de Seguridad de la ONU y detalla que los colombianos fueron trasladados a Sudán utilizando rutas controladas por aliados emiratíes en Libia y Somalia.
La pesquisa, cuyos hallazgos fueron revelados el jueves 5 de noviembre, atribuye la contratación a Global Security Services Group, una firma con sede en Abu Dhabi que mantiene vínculos políticos, empresariales y familiares con miembros de la familia gobernante emiratí.
La presencia de estos colombianos es uno de los ejes centrales de la investigación sobre el respaldo externo a las RSF, el grupo paramilitar que enfrenta al Ejército sudanés desde el inicio de la guerra civil en 2023.
Operaciones en El Fasher y acusaciones de abusos
Las RSF han sido señaladas por cometer masacres y otros abusos contra civiles, incluyendo acciones que organismos internacionales y grupos de derechos humanos califican como genocidio. Según los investigadores, los colombianos formaban parte del grupo conocido como Desert Wolves (lobos del desierto) y fueron enviados para apoyar a las RSF en tareas militares.
Medios como el portal colombiano La Silla Vacía y organizaciones de derechos humanos ya habían informado que estos combatientes operaron drones, entrenaron a milicianos y prestaron apoyo de artillería durante el asedio a la ciudad de El Fasher, en la región de Darfur. El asedio a El Fasher fue uno de los episodios más graves del conflicto, ya que la ciudad albergaba a una gran cantidad de desplazados y estuvo rodeada por las RSF mientras se multiplicaban las denuncias de ataques contra civiles, restricciones a la ayuda humanitaria y violencia étnica.
Entrenamiento en Abu Dhabi y despliegue
El nuevo informe de la ONU agrega detalles sobre el traslado de los mercenarios y la empresa contratante. Según el documento, los colombianos recibieron entrenamiento en dos bases militares de Abu Dhabi antes de ser desplegados en territorio sudanés.
La investigación sostiene que Emiratos Árabes Unidos apoyó a las RSF mediante el envío de mercenarios, acusación que las autoridades emiratíes rechazan. Un vocero del país afirmó al diario estadounidense que “Abu Dhabi no respalda a ninguna de las partes en el conflicto” y negó que Global Security Services Group hubiera desplegado combatientes en Sudán o violado leyes emiratíes.
“Abu Dhabi no respalda a ninguna de las partes en el conflicto” — vocero emiratí.
Vínculos de la empresa con el poder emiratí
Global Security Services Group fue fundada por un alto funcionario de la Presidencia emiratí, de acuerdo con los registros citados en la investigación. En su sitio web, la compañía se presenta como proveedor habitual de seguridad para el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministerio de Asuntos Presidenciales de Emiratos Árabes Unidos.
El informe plantea que el uso de una empresa privada habría permitido canalizar el despliegue de los colombianos sin una participación formal de las Fuerzas Armadas emiratíes. La ONU ya había advertido en julio que Abu Dhabi facilitó mercenarios a las RSF, aunque aquella investigación no se publicó después de objeciones en el Consejo de Seguridad.

De acuerdo con lo revelado por The New York Times, Bahréin bloqueó la difusión de ese documento. Un alto funcionario de la ONU y un diplomático regional afirmaron al periódico que Manama actuó a pedido de Emiratos Árabes Unidos. El Gobierno emiratí negó haber influido sobre miembros del Consejo de Seguridad, mientras que la Cancillería bareiní no respondió a las consultas del medio.
Apoyo externo en la guerra de Sudán
Además del respaldo emiratí a las RSF, el reporte indica que Rusia, Irán, Turquía y Ucrania habrían enviado o vendido armamento al Ejército sudanés. No obstante, los investigadores y analistas citados por el diario consideran que el apoyo emiratí ha tenido un peso particular por sus recursos financieros, su red de aliados regionales y su acceso a rutas aéreas y logísticas.
Los hallazgos coinciden con la candidatura de Lana Zaki Nusseibeh, ministra de Estado para Asuntos Exteriores de Emiratos Árabes Unidos, para suceder al secretario general de la ONU. Nusseibeh fue representante de su país ante el organismo durante más de una década y ha rechazado de forma reiterada las acusaciones sobre el papel emiratí en Sudán.

En una respuesta enviada al periódico, la diplomática aseguró que “poner fin al conflicto sudanés sería una de sus prioridades si llegara al cargo, y agregó que actuaría contra cualquier Estado que los investigadores de la ONU identificaran como responsable de alimentar la guerra.”
Reacciones de organizaciones de derechos humanos
Bruno Stagno Ugarte, de Human Rights Watch, sostuvo que Nusseibeh ha defendido durante años la postura de su Gobierno frente a las denuncias por Sudán y Yemen. Por su parte, Cameron Hudson, exanalista de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y exdirector para África del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, afirmó que las negativas de Abu Dhabi desacreditan los mecanismos de investigación que la candidata busca encabezar.
El informe confidencial sobre los combatientes colombianos se suma así a la presión diplomática sobre Emiratos Árabes Unidos, mientras la ONU investiga la red de apoyo internacional que sostiene la guerra en Sudán.
Fuente: Infobae